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MEMFIS Y SAKKARA

A media hora de viaje desde Giza, y bordeando tierras de cultivo, se llega a Memfis, la antigua capital del Imperio Antiguo hace 5.000 años. En el centro de la zona arqueológica se encuentra la Esfinge de Alabastro, y la colosal estatua tumbada de Ramsés II. 



Fundada alrededor del 3050 a. C. por el primer faraón de Egipto, Menes, las ruinas de la ciudad se encuentran, en la ribera occidental del Nilo.

Durante gran parte de la historia egipcia, Menfis fue la ciudad más importante del país y el centro económico del reino, capital indiscutible desde la dinastía I a la VIII, resurgiendo durante el reinado de Ramsés II y Merenptah. Cuando otras ciudades como Tebas, Pi-Ramsés, Tanis o Sais ostentaban la capitalidad, seguía siendo denominada Balanza de las Dos Tierras, el más importante centro del país.

Se estima que Menfis fue la ciudad más poblada del mundo hasta el año 2250 a. C., en el momento de mayor auge pudo tener más de quinientos mil habitantes.

Tebas sucedió a Menfis, c. de 2040 a. C., como capital durante la undécima dinastía egipcia, siendo durante unos mil quinientos años la capital del Antiguo Egipto, salvo cortos periodos. Asarhaddón de Asiria, en 661 a. C., y Asurbanipal, saquean la ciudad originando su declive.
La fundación de Alejandría, en 331 a. C., supuso el fin de la hegemonía menfita. Los ptolomeos y después los emperadores romanos consideraban Alejandría como la gran capital de Egipto, y el resto del país, con la tres veces milenaria Menfis incluida, cayó en el olvido y la pobreza. Fue definitivamente abandonada en 641, y sus ruinas se convirtieron en cantera de materiales para los asentamientos cercanos. Gran parte de sus restos fueron utilizados para edificar la nueva capital egipcia, El Cairo.

Las ruinas del templo de Ptah han sido excavadas, desenterrándose muchas estatuas, como las de Ramsés II, expuestas en varios museos.


La cercana Sakkara es una inmensa necrópolis. Esta área contiene una gran cantidad de tumbas (mastabas) con relieves murales increíblemente bellos que datan de principio de los tiempos, y tan frescos hoy como cuando fueron realizados. Actualmente continúan las excavaciones, que sacan constantemente a la luz del día tesoros de más de 5.000 años.


La importancia de la necrópolis se debe a los restos de complejos funerarios, erigidos por los faraones del Imperio Antiguo y la gran cantidad de tumbas de nobles, pues el lugar, consagrado al dios Sokar, fue elegido por los faraones del Imperio Antiguo para establecer su necrópolis; ésta fue saqueada desde tiempos antiguos.

La tumba del monarca más antiguo posiblemente enterrado en esta necrópolis pudo ser la de Narmer, aunque tiene una tumba, o cenotafio, la B17 en la necrópolis de Umm el Qaab, en Abidos, lejos de Saqqara, en el Alto Egipto, y otra en la necrópolis de Tarjan.

En Saqqara Imhotep (el primer arquitecto conocido del mundo) diseñó para su faraón Zoser (Dyeser), de la dinastía III, una tumba con un diseño revolucionario, la pirámide escalonada, la primera de grandes dimensiones erigida en Egipto. También se encuentran muchas mastabas de miembros de la élite del Imperio Antiguo, que solían disponerse próximas a las pirámides de sus soberanos, desde Zoser (Dyeser) hasta Pepi II.

Durante el Imperio Antiguo, Saqqara fue abandonada cómo lugar real de enterramiento, eligiéndose Guiza como nueva necrópolis real, durante la dinastía IV. Shepseskaf volvió a utilizarla, así como los faraones siguientes de la dinastías V y VI.

A partir del periodo tardío se enterraron en el norte de la necrópolis, posiblemente por la relación que tiene la zona con Imhotep, gran número de animales sagrados, sobre todo bueyes sagrados (encarnación de Apis) así cómo babuinos, halcones e ibis. Un poco más hacia el este hay sepulcros de perros, chacales y gatos, llegando hasta época grecorromana.

Con posterioridad, ya en época copta, se estableció el monasterio copto de Apa Jeremias, un pequeño asentamento, al sur de la calzada procesional de Unis, utilizando materiales de antiguas construcciones.

LUXOR - Karnak

Luxor (65.000 habitantes) es una de las ciudades invernales más bellas y tranquilas de Egipto, con su clima seco y cielos despejados. Luxor, la antigua Tebas, fue durante mucho tiempo la capital del reino faraónico. Su desarrollo empezó con la X dinastía, alcanzando su máximo apogeo durante el Imperio Nuevo (1.600-1.100 a.C.).
El visitante de Luxor centra su atención en dos grandes templos; el Gran Templo, o templo de Karnak, que se encuentra en el norte de la ciudad, mientras que el Templo de Luxor está situado en la ciudad.

Templo de Luxor
Este templo de Tebas, está consagrado a Amon-Ra y a su familia. El templo fue edificado básicamente en El reinado de Amenofis III de la XVIII dinastía, otros faraones posteriormente continuaron con las obras.
La visita del templo se inicia por un gran pilón delante del cual se alzan dos enormes estatuas de Ramsés II, su constructor, y un obelisco finamente labrado. La entrada del templo da acceso a un patio rodeado por claustros con columnas, entre las que se encuentran estaturas del rey, y una mezquita. La columnata está formada por 14 grandes columnas con capiteles en forma de papiros, detallados bajorrelieves de Tutankamon ilustran escenas de las festividades de Amon. El patio de Amenofis III, es la parte más antigua del edificio.

Templo de Karnak
Fue construido en el siglo XX a.C., comprende una zona de 100 hectáreas con varios monumentos y templos de gran interés. Al ser centro de la corona, y de la administración, las sucesivas dinastías añadieron nuevas construcciones hasta llegar a ser de una calidad y grandeza poco comunes. En sus claustros se celebraron oraciones y fiestas.

La entrada del templo está custodiada por una avenida con esfinges que unía Karnak con el Templo de Luxor.
La visita se inicia con el primer pilón (puerta monumental), el mayor del mundo, y cuya construcción –no terminada- se atribuye a los Tolomeos. El gran patio descubierto que sigue, alberga un pequeño templo de Ramsés III, para los barcos sagrados y un templo de Seti II. El segundo pilón está guardado por colosales estatuas de Ramsés. Punto culminante de la visita de Karnak es la gran sala hipóstila compuesta por 134 gigantescas columnas grabadas, de 23 metros de altura, obra construida en los tiempos de Amenofis III hasta Ramsés II. Del patio de los obeliscos se conservan dos, el de Tutmosis I y otro de su hija Hatsepsut, con un altura de 230 metros. Detrás, la sala de preciosos bajorrelieves, destacando “el jardín botánico”.

Un lago sagrado y numerosos vestigios alrededor del templo constituyen un auténtico museo al aire libre.
Una experiencia única constituye el espectáculo “Luz y Sonido” de Karnak, que evoca, en una brillante representación, la épica historia del templo. 

ABU SIMBEL

En los confines del Alto Egipto se halla uno de los monumentos más impresionantes y colosales de Egipto: Abu Simbel. La zona arqueológica comprende obras maestras de gran envergadura: los templos de Ramsés II y el templo de la reina Nefertari, esposa favorita de Ramsés. La construcción de la Alta Presa significaba la inundación de los templos y su ruina, patrocinada por la Unesco se organizó una expedición de salvamento, que consistió en cortar los templos en grandes bloques, elevarlos a su nuevo asentamiento a 180 m. del enclavamiento original y reconstruirlos cuidadosamente; la obra fue terminada en 1.968.

El gran templo de Abu Simbel es uno de los más colosales monumentos erigidos por Ramsés II en honor de Horakthi, Amon-Ra, Path y en su propio honor. Es el más completo en su construcción y, el más rico en lo que a la belleza artística se refiere. Protegen la fachada cuatro gigantescas estatuas de Ramsés II con una altura de 20 m. cada una y otras figuras menores esculpidas en la roca.
La exaltación de los personajes reales continúa en la sala mayor con enormes columnas que representan bajo la forma de Osiris al faraón y su consorte, en los muros grabados que evocan la batalla de Kadish, mientras que en otra sala más pequeña varios bajo relieves muestran a Ramsés II presentando sacrificios a los dioses. Al fondo del santuario se encuentra un altar con cuatro estatuas donde los rayos del sol penetran dos veces al año.

El pequeño templo totalmente excavado en la roca se dedicó a la diosa del amor y de la belleza Hator, pero también estaba dedicado a Nefertari. La fachada del templo está adornada por seis estatuas de pie, cuatro de Ramsés II y dos de la reina Nefertari. En el interior, enormes pilares representan a Nefertari bajo el aspecto de la diosa Hator y estatuas menores están dedicadas a los miembros secundarios de la familia real. Asimismo, pinturas de Ramsés II y Nefertari decoran las paredes.

KOM OMBO

Visto desde el Nilo, el complejo de Kom Ombo, situado sobre una colina, se parece más a una acrópolis. Es un templo, caso excepcional, donde todos los elementos son dobles y que está dedicado a dos divinidades, Sobeck –el dios de cabeza de cocodrilo- y Haroeris –dios de la cabeza de halcón- Kom Ombo es uno de los templos mejor conservados con grandes similitudes con los antiguos templos egipcios, pero con marcada influencia grecorromana.

El templo de Kom Ombo, conocido también como templo de Sobek y Haroeris está en ruinas, pero resulta imponente, especialmente por su ubicación, que lo hace destacar al lado del Nilo.
Fue excavado por Jacques de Morgan hacia 1893. Es un edificio inusual, completamente simétrico, con dos entradas, dos salas hipóstilas y dos santuarios. Esto se debe a que está dedicado a dos dioses: el lado izquierdo al dios halcón Haroeris (Horus el viejo o el grande) y el derecho a Sobek, divinidad local con cabeza de cocodrilo.


Lo comenzó a construir Ptolomeo VI en el siglo II a. C., siendo Kom Ombo capital del primer nomo del Alto Egipto, y lo terminó Ptolomeo XII en el siglo I a. C. El emperador romano Augusto le añadió el pilono de la entrada hacia 30 a. C. En el local hubo un santuario más pequeño de la época de Tutmosis II encontrándose vestigios que datan de la Dinastía XVIII (c. 1550 a 1300 a. C.)


La planta, parecida a la del templo de Edfu, consta de un patio, dos salas (una de ellas, el pronaos) y tres vestíbulos (en vez de los dos de Edfu). Tiene, sin embargo, dos ambulacros misteriosos (sólo hay uno en Edfu), dispuestos en tres lados, alrededor de las cámaras.


En la fachada se disponen dos entradas, y a cada una de ellas corresponde un templo, paralelos entre sí. A pesar de esta bipartición arquitectónica estricta, las dos partes están unidas, muchos recintos son comunes e incluso en ambas se tributaban honores a las dos divinidades. el pilono está decorado con bajorrelieves del emperador romano Domiciano haciéndole ofrendas a la tríada de Sobek.


El patio está en ruinas, con los muros laterales y el pilono destruidos. En las dos puertas que conducen al interior hay inscripciones y relieves con el nombre de Tiberio. A ambos lados de la doble puerta hay representaciones de Ptolomeo XII Neo Dionisio siendo purificado por Horus y Thot en presencia de Sobek (a la derecha) y de Haroeris (a la izquierda).


Desde él, dos puertas llevan a la primera sala hipóstila, el pronaos. En ella, hay grabadas escenas protagonizadas por Haroeris en el muro izquierdo y por Sobek en el derecho. Las columnas están talladas con lotos del Alto Egipto y papiros del delta del Nilo. En los muros, representaciones rituales relacionadas con la purificación del rey, la consagración del templo y las dos tríadas, con los nombres de Ptolomeo VIII Evérgetes II, Cleopatra II y Ptolomeo XII Neo Dioniso.


En la segunda sala hipóstila, los muros muestran escenas de ofrendas con el nombre de Ptolomeo VI Filométor y Ptolomeo VIII Everxetes II. A continuación se sitúan tres vestíbulos.


En los santuarios se ven decoraciones semejantes a las de la fachada. En el corredor interno de la izquierda están representadas las divinidades del Nilo. Hay también figuras alegóricas de los distintos territorios agrícolas. En la parte norte hay cartuchos de Nerón y Vespasiano. Se ven representadas también todas las fases de la construcción del templo y las técnicas usadas, así como un grupo de instrumentos quirúrgicos, ya que el templo acogía enfermos. En el suelo, en el exterior del santuario, fueron grabados tableros de juegos para entretenerse. En las proximidades hay un nilómetro utilizado para medir el nivel de las aguas de río.


Delante del templo se encuentra el Mammisi, o templo del nacimiento de Horus, construido por Ptolomeo VIII Evérgetes II, muy deteriorado por la humedad del Nilo. La capilla de Hathor está también al sur del templo y en ella hay varios cocodrilos momificados que provienen de una necrópolis de cocodrilos próxima al templo. En el séptimo año de Domiciano fue decorado en honor de la diosa Hator, la Afrodita griega.


Al norte del templo se encuentran los restos de una capilla dedicada a Sobek, construida por Caracalla. También hay unas ruinas coptas.

EDFU

Uno de los centros más importantes durante el Imperio Antiguo. 


Es el templo mejor conservado de Egipto y el más importante después del de Karnak. Mide 137 metros de longitud por 79 de ancho y 36 de altura, y representa la típica construcción de los templos con el pilono, el patio, 2 salas hipóstilas, una cámara de ofrendas, la sala central y el santuario. Es característica la iluminación del templo, con habitaciones cada vez más pequeñas que impedían el paso de la luz gradualmente hasta llegar al oscuro santuario, que recibe la iluminación sólo desde el eje. Entre las columnas y en el techo existen pequeñas aberturas que permitían el paso de la luz a determinadas habitaciones. Está orientado al sur, de forma inusual, posiblemente debido a la propia naturaleza de la zona.


Un gigantesco pilón da acceso a un patio abierto seguido por una sala hipóstila cuyo techo estaba sostenido por columnas.

Edfu fue uno de varios templos construidos durante el periodo helenístico, incluyendo Dendera, Esna, Kom Ombo y File. Su tamaño refleja la prosperidad relativa del período. El templo actual, que fue empezado el 23 de agosto de 237 a. C., inicialmente fue compuesto de un vestíbulo con pilares, dos vestíbulos transversales y un santuario rodeado por capillas".4 La construcción se empezó durante el reinado de Ptolomeo III y se terminó en 57 a. C. durante el reinado de Ptolomeo XII. Se construyó el templo en el emplazmiento de un templo más antiguo y pequeño, también dedicado a Horus, aunque la estructura previa estaba orientada este-oeste en vez de norte-sur como la actual. Un pilono en ruinas está situado justo al este del templo actual; se ha encontrado inscripciones que muestran un programa de construcción bajo los reinos del Imperio Nuevo Ramsés I, Seti I y Ramsés II.


El templo de Edfu fue dedicado por Ptolomeo VIII el 10 de septiembre de 142 a. C. El frente fue edificado entre el 140 y 124 a. C. y la construcción de un patio circunscrito por una columnata y pilonos que tiene 36 m de altura tuvo lugar entre 116-71 a. C. Los pilonos albergan un intrincado sistema de escaleras y cámaras, que reciben la luz a través de ranuras dispuestas en la fachada. En el lado oriental del patio quedan restos de un pilono de Ramsés III, que está frente al embarcadero del Nilo.


Una naos de Nectanebo II, un resto del anterior edificio, se conserva en el interior del santuario, y permanece exento, mientras los demás santuarios del templo están rodeado por capillas nuevas.


El templo de Edfu cayó en desuso como edificio religioso después del edicto de Teodosio I que prohibió el culto no cristiano dentro del Imperio romano en 391 d. C. Igual que en otros lugares, muchos de los relieves tallados del templo fueron arrasados por los cristianos que llegaron a dominar Egipto. Se cree que el techo ennegrecido del vestíbulo hipostilo, todavía visible, es resultado de los incendios provocados para destruir imágenes religiosas que en ese momento fueron consideradas paganas.


Durante siglos, el templo quedó enterrado hasta una altura de doce metros, bajo la arena del desierto y las capas de lodo depositadas por el río Nilo. Los habitantes del lugar construyeron casas en el terreno del templo. Sólo quedaron visibles en 1798, las partes más altas de los pilonos del templo, cuando fue documentado por una expedición francesa. En 1860, el egiptólogo francés Auguste Mariette, empezó a liberar el templo de Edfu de arena.


Actualmente, Edfu está casi intacto y es el ejemplo mejor conservado de un templo del Antiguo Egipto. La importancia arqueológica y el grado de conservación del templo lo ha convertido en una atracción turística de Egipto y una parada frecuente para muchos barcos que hacen cruceros por el Nilo. 

ESNA

En el centro de la pequeña ciudad de Esna se halla el templo de Khnum, dios de la creación. El edificio data de la época grecorromana. Unicamente se conserva la sala hipóstila. Los exteriores están adornados de bajorrelieves y de “cartuchos”.

DENDERAH

La importancia de esta área arqueológica, situada a 75 kilómetros al norte de Luxor, se debe al conjunto de templos que fueron edificados por los últimos Tolomeos en la época romana para glorificar a Hator –diosa del amor y de la alegría-. La fachada con seis columnas rematadas con capiteles dan entrada a una sala hipóstila, la única de su género recubierta con su techo original. 
A través de dos salas con varias cámaras se llega al santuario con bellos motivos astronómicos. 
El mammisi (templo de nacimiento) de Nactabeno es único en su género por su exterior ricamente adornado.


En sus paredes hay imágenes que nos recuerdan a una bombilla incandescente, el Blog Expediente Oculto lo describe así.


Las bombillas de Dendera

En uno de los tantos jeroglíficos hallados en ese complejo funerario se muestra claramente lo que muchos, tratando de explicar acaso lo inexplicable, han llamado como la Bombilla de Dendera, puesto que muestran claramente cómo dos egipcios sostienen cada uno una especie de cristal de forma alargada y curva en cuyo interior se despliega una serpiente que sobresale de una flor de loto, que recuerdan a los bombillos o focos eléctricos de la actualidad. Así mismo, el tallo de esta flor parece estar “conectada” a una caja misteriosa que soporta el peso de un extraño personaje que sostiene un par de afilados cuchillos.

Muchos aseguran, que la presencia de aquel ser con los dos cuchillos sostenidos en las manos no sería más que una especie de símbolo antiguo de la actual calavera con dos huesos en forma de cruz, que buscaba advertir que aquel objeto que se hallaba sobre sus pies, era peligroso.

Esta explícita imagen, que a diferencia de otros jeroglíficos resulta ser precisa, así como la falta de una explicación formal por parte de los egiptólogos para descifrar su verdadero significado, han generado la especulación que la imagen no es otra cosa que el detalle histórico, acaso arqueológico, que los egipcios sabían mucho más de lo que nosotros a duras penas, hemos sospechado.

Y es que esta especulación se sostiene principalmente en una pregunta que a pesar de años de investigación arqueológica y científica no ha podido ser respondida. La pregunta en mención es la siguiente: ¿Cómo es posible, que los egipcios, pudieran trabajar a luz de vela en profundidades rocosas tan extremas como lo son el interior de pirámides o templos? ¿Cómo es posible que pudieran tallar, dibujar, pintar, esculpir, el interior de una tumba egipcia sin una fuente de energía tan potente que pudiera alumbrarlos adecuadamente en el trabajo?




Lamentablemente, los egiptólogos no han podido aún responder esta incógnita de manera certera y las explicaciones que tenemos a la fecha, resultan ser acaso tan imposibles como la propia idea de que los egipcios inventaran la bombilla eléctrica. Sus explicaciones van desde la utilización de gigantes espejos que podían reflejar la luz del sol al interior de las cuevas hasta en la utilización de candiles y antorchas de manera industrial que podrían iluminar todo el interior de los estrechos pasadizos de las pirámides. En cuanto al primer punto parece imposible creer que los egipcios para construir esas grandes pirámides y su magnífico interior, sólo trabajaban durante el día, es decir, menos de ocho horas diarias, cuando se sabe, que lo que sucedía era todo lo contrario, es decir, que sus horarios de trabajo eran realmente extremos e inhumanos realizables sólo por la gran cantidad de esclavos que tenía el imperio. Sobre el segundo punto, se puede indicar que es previsible que las grandes cantidades ya sea de candiles o antorchas de madera, debieron no sólo intoxicar por el humo que desprenden a los trabajadores, sino, y principalmente por cuestiones históricas, hubieran dejado una huella imperecedera en las paredes en las zonas de trabajo, y hasta el momento, no se han hallado rastro alguno, partícula alguna de ceniza o humo dentro de los palacios o tumbas faraónicas del antiguo Egipto.

DEIR EL BAHARI

El esplendor artístico se hace patente en el templo funerario del grandioso y abrupto paraje del pico de Deir el Bahari. El templo de Hatsepsut se eleva sobre tres terrazas de grandes dimensiones siguiendo la pendiente natural de la montaña, resultando así una joya de arquitectura y simplicidad. Entre los templos funerarios cabe destacar el Ramessemm y Dei el Medineh. El primero fue edificado por Ramsés II en su propio honor, y se componía de un gran complejo de palacios, templos y una inmensa estatua de su constructor. La necrópolis de Dei el Medineh fue dedicada a las divinidades de Hator y Maat.

En la misma orilla occidental del Nilo, en medio de un campo, se elevan gigantescas estatuas del faraón Amenofis II sentado, los Colosos del Memnón. Estas célebres construcciones, parcialmente destruidas por su terremoto, son el resto de un inmenso templo desaparecido

ASÚAN - ASWAN

Importante puerto comercial en la frontera de Egipto con Sudán, situado en un amplio valle en la orilla derecha del Nilo.
Por su situación estratégica, la ciudad tuvo un gran desarrollo durante la época de los Tolomeos y de la Roma Imperial. Syene, antiguo nombre de Assuán, era famoso por sus canteras de granito rosado explotadas por los faraones para la construcción de templos, obeliscos y estatuas. Con la construcción de la gran presa, la ciudad inicio un nuevo despegue, contando en la actualidad con un alto número de habitantes.

En la Isla Elefantina se encuentran:
Los templos de la isla, vestigios de templos de piedra de diferentes épocas. Hacia el sur se encuentra el portal de una de las salas del templo, teniendo cada uno de sus batientes motivos decorativos que representan a Alejandro II, investido de rey egipcio, que presenta los sacrificios a los dioses locales. Al norte de dicho templo, Tolomeo VII construyó, en el siglo II a.C., otro templo sobre bases de piedra que llevaban decoraciones de Tutmosis II, Seti I y Ramsés II.

El Museo de Assuán, instalado en una villa de principios de siglo, se encuentra frente a la zona hotelera de la orilla izquierda. Enfrente del museo se halla el Nilómetro, cuya historia se remonta a la época romana. En sus paredes se encuentran escrituras griegas y árabes.
La Isla Kitchener, cerca de la isla Elefantina, alberga el Jardín Botánico.
Interesante es la visita a la cantera con el enorme obelisco inacabado de 41 metros de longitud, cuya terminación no se llevo a cabo. Su valor radica en que permite comprender técnicas empleadas para el tallado, grabado y pulido de estos magníficos monumentos. En la orilla izquierda del Nilo se hallan el Mausoleo del Aga Khan, jefe espiritual de los ismaelitas, las ruinas del antiguo monasterio copto de San Simeón, las Tumbas de los Nobles grabadas en la roca, que conservan interesantes pinturas y escrituras.

Los templos de la Isla Philae, situados frente a la primera catarata del Nilo, fueron rescatados de las aguas gracias a la técnica moderna, ya que corrían peligro de desaparecer. Los edificios se remontan a la época de la romana, siendo, por lo tanto, los últimos de los grandes templos de la época faraónica. El edificio más imponente y característico es el templo de Isis y su columnata con hermosas representaciones.

Al Sur de Assuán, a unos 10 kilómetros de la ciudad, se encuentra la Alta Presa, uno de los milagros de la tecnología de nuestro siglo. Las dimensiones de la presa son:
Altura sobre el fondo del río, 110 metros.
Anchura de base, 980 metros.
Largo, 3.600 metros.
El Lago Nasser se extiende unos 500 kilómetros hacia el sur. La presa fue construida para regular el cauce del río, a fin de proteger el país contra inundaciones y, por otro parte, suministrar agua en tiempos de sequía.

VALLE DE LOS REYES

En la orilla izquierda de Luxor encontramos la ciudad de los muertos, reservada exclusivamente a los artistas y trabajadores que construían la necrópolis tebana, mientras que en la margen derecha era la ciudad de los vivos.

En este valle los faraones de las XVIII, XIX y XX dinastías hicieron excavar en la roca sus tumbas.
La tumba de Tutankhamon es una de las más pequeñas, pero la más conocida por los increíbles tesoros descubiertos en 1922 totalmente intactos y hasta hoy única tumba que quedó fuera del alcance de los ladrones. Su magnifico contenido, compuesto por joyas, muebles, y otros tesoros, fueron trasladados al Museo de El Cairo, no quedando más que el ataúd mediano. La sala funeraria contiene preciosas pinturas murales.

La tumba de Seti I destaca por las pinturas de las salas y corredores, que conservan una impresionante belleza a pesar de tener más de 3.000 años de existencia. La sala funeraria consta de dos partes con una longitud total de 100 metros. Hasta hoy se han descubierto 62 tumbas, de las cuales solamente una veintena pueden visitarse. Se recomienda la visita a la tumba de Amenofis II, con el sarcófago ricamente adornado, y la tumba de Ramsés III, junto a la de Tutmosis III.

El Valle de las Reinas esta necrópolis contenía 80 momias de reinas, príncipes y princesas, siendo la más fastuosa la de Nefertari, esposa favorita de Ramsés II. Las tumbas de los Nobles se distinguen por el aspecto profano y realista de sus decoraciones. Se han descubierto unas 300 tumbas de nobles y otros dignatarios de la época del Nuevo Imperio. Destacan las tumbas de Nakht y Sennedjem, con pinturas increíblemente bellas y de vivos colores.

EGIPTO

Situado al norte del continente africano, Egipto tiene una superficie de 994.000 Km2, de los que sólo 36.000 son cultivables. Tiene una longitud de 1.025 Km. de norte a sur y se divide en tres zonas naturales.
El Bajo Egipto, formado por el delta del Nilo desde el Mediterráneo a El Cairo; El Alto Egipto, desde El Cairo hasta Asuán; la Nubia, que se extiende desde el sur de Asuán hasta el Sudán.
Egipto es el único país del mundo que ha sido una nación durante 5.000 años. Desde que Menes unificó el Norte con el Sur del Valle del Nilo, hacia el año 3.100 a.C., Egipto ha conservado una identidad continua. Su historia, en efecto, se halla dominada por su geografía. El valle cultivable entre Asuán y el Mediterráneo constituye una unidad natural y su emplazamiento es como el de una isla dentro de un extenso mar de desierto y arena.
Relatar su historia podría llenar este Blog, y aún me faltaría espacio, pero en líneas generales resumiré las épocas dinásticas más importantes:


IMPERIO ANTIGUO


1ª Dinastía
3.000
2.880 años a.C.

2ª Dinastía
2.880
2.700 años a.C.

3ª Dinastía
2.700
2.620 años a.C.

4ª Dinastía
2.620
2.500 años a.C.

5ª Dinastía
2.500
2.350 años a.C.

6ª Dinastía
2.350
2.180 años a.C.





IMPERIO MEDIO



11ª Dinastía
2.060
1.990 años a.C.

12ª Dinastía
1.990
1.786 años a.C.





IMPERIO NUEVO



18ª Dinastía
1.580
1.314 años a.C.

19ª Dinastía
1.314
1.200 años a.C.

20ª Dinastía
1.200
1.085 años a.C.



Durante la 18ª dinastía reinaron entre otros Tutmosis I, II, III y IV; Amenophis I, II, III y IV; y finalmente Tutankamon.
Durante la 19ª dinastía reinaron Ramsés I, II, III; Seti I y II.
En la 20ª dinastía lo hicieron Ramsés III, IV, V, VI, VII, VIII y IX.

LAS PRINCIPALES DIVINIDADES

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AMON
Dios del aire y de la fecundidad, representado como ser humano con cabeza de carnero o como halcón.
OSIRIS
Dios de la muerte y de la resurrección, representado como faraón.
HATOR
Diosa del amor, representada con cabeza de vaca.
HORUS
Dios solar, representado como una mujer hermosa con un par de cuernos que enmarcan al disco solar. Hijo de Osiris y de Isis.
ISIS
Diosa de la familia, hermana-esposa de Osiris.