Atravesando el Paso Borgo, ceruzando los Cárpatos Orientales desde Transilvania a Moldavia por un paisaje de maravilla. Llegamos donde las iglesias están cubiertas de frescos vivos que representan escenas de la Biblia. Esta histórica región, dividida entre Ucrania y Rumania, acoge la mayor concentración de monasterios decorados con pinturas de todo el mundo. La gran mayoría de ellos fueron edificados bajo el principado de Esteban el Grande (1457 a 1504).
Empezamos con el Monasterio de Moldovita. Situado sobre las ruinas de un monasterio del siglo XIV, este es el más modesto de monasterios de Bucovina. Fue fundado en 1532 y tiene el aspecto de una fortaleza, con torres imponentes y paredes altas y gruesas (6 metros de altura y 1,2 metros de ancho). Los maestros que pintaron sus paredes interiores y exteriores las decoraron con escenas de la vida del siglo XVI en Moldavia. Pero la pintura más interesante es "El Sitio de Constantinopla" en la fachada sur; se trata de una composición monumental, relacionadas con las guerras y batallas de los habitantes de Moldavia contra invasiones extranjeras, especialmente las turcas. Almuerzo en un restaurante local.







