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QUEBEC

En Quebec nos alojamos en el emblemático Hotel Fairmont Château Frontenac.
Ubicado en el corazón del casco antiguo de Quebec, el edificio fue declarado patrimonio urbano, por su encanto histórico, es la imagen más vista de la ciudad de Quebec.



En cualquiera de sus 618 habitaciones elegantemente amuebladas se pueden observar vistas impresionantes sobre el río San Lorenzo, o del casco antiguo de la ciudad, sus huéspedes sienten un toque de elegancia histórica europea. Las habitaciones elegantemente decoradas ofrecen un incomparable nivel de lujo y un servicio al que tiene derecho cada huésped a nivel de tratamiento real. Este señorial hotel de lujo está situado sobre la antigua ciudad (Old Quebec), declarado de las Naciones Unidas Patrimonio de la Humanidad.

En Quebec encontramos la única ciudad norte-americana amurallada, Quebec, a través de un tour guiado que nos llevará a visitar sus puertas ornamentadas de la ciudad, el Lower Town, la Citadel y el parque Battefields.


Su extensión es de 9.000 kms cuadrados. Ubicada en el corazón del Valle de San Lorenzo, en la región de Quebec ha sido bendecida con un magnífico escenario conformado por las montañas Laurentian, y los 1.200 kilómetros  del río San Lorenzo.


Una de las particularidades de la Ciudad de Quebec que sorprendente es que está dividida en dos partes bien diferenciadas: un promontorio sobre el río San Lorenzo (Upper Town – Ciudad Alta ) y una zona de tierras bajas a lo largo de la costa donde los colonos pisaron por primera vez Nueva Francia (Lower Town – Ciudad Baja).

Para salvar estos desniveles hay unas 30 escaleras, un funicular y varios ascensores, destaco dos de las escaleras más emblemáticas.


Escaliers do Faubourg (99 peldaños)

También conocidas como la Sainte-Claire o Stairs Le Soleil, fueron construidas en madera sobre el año 1858 y reconstruidas en hierro en 1889. La versión actual data de 1931. Desde lo alto, se tiene una espléndida vista del barrio de Saint-Roch y las montañas Laurentian.

Lépine Stairs (118 peldaños)

Construida en madera en 1857, esta escalera fue demolida y reconstruida en hierro en 1883. Oficialmente recibió el nombre de Lépine en 1986 por una funeraria cercana, esta escalera es sin duda uno de las más bellas de la ciudad. Los arcos finamente trabajados en hierro forjado, en cada extremo aparece tejida de símbolos florales. También llevan escritos los nombres de las personalidades que hicieron posible la construcción. El arco en la parte inferior es el original, mientras que el que está en la parte superior es una copia.


Algunos afirman que, en algún momento mientras se bajan las escaleras nos podemos encontrar con algún fantasma. Y es que en la parte posterior de la funeraria, lavan los cadáveres, y sus almas ascienden las escaleras. ¿Verdad? O simplemente una leyenda urbana?.

La mejor manera de tomar un primer contacto con Quebec es contemplarla desde el río. En los muelles donde anclan los gigantescos cruceros, hay ferries que cruzan cada media hora a la orilla opuesta. El Vieux-Port no es la estampa pintoresca que el nombre evoca, ni tampoco el mercado (Marché du Vieux-Port). Así que mejor adentrarse en la Place-Royale, punto cero donde la cosa empezó. La iglesia Notre-Dame-des-Victoires ocupa el solar donde Champlain levantó su cabaña. Luego podemos tomar un funicular, o empezar a practicar escaleras (hay tantas que incluso celebran un maratón o Défi des escaliers, de 14 kilómetros), y subir a la Terrasse Dufferin, un mirador o paseo entre la Ciudadela y el Château Frontenac, que no es un castillo, sino el hotel más fotografiado del mundo, construido en 1893, y donde nos alojamos en nuestro viaje. En torno a él, los grandes hitos del Vieux-Quebec: el ayuntamiento, las dos catedrales (católica y anglicana) y el inmenso Seminario, que no aloja ya seminaristas, pero sí un interesante Museo de la América Francesa.

Quebec cuenta con el privilegio de tener seis de los sitios naturales o culturales más extraordinarios reconocidos oficialmente por la UNESCO, al igual que la isla de Menorca o el Alcázar de Sevilla.


Los tesoros de estos lugares que justifican su reconocimiento por parte de esta organización internacional son:



El barrio histórico de la ciudad de Quebec en la lista de bienes del Patrimonio Mundial que tienen un valor excepcional para la humanidad. La ciudad de Quebec, fundada por el explorador francés Champlain en 1608, es la única ciudad al norte de México que conserva aún sus murallas, bastiones, puertas y obras de defensa. El conjunto urbano formado por la Haute Ville, situada en la parte superior del cabo, con sus iglesias, conventos, la Citadelle y el famoso Château Frontenac, y la Basse Ville, con su Place-Royale y sus casas antiguas, es un bello ejemplo de ciudad colonial fortificada.


También inscribió el Parc national de Miguasha, en Gaspésie. Este parque de 87 ha, situado en la bahía Des Chaleurs, cuenta con un acantilado de peces y plantas fósiles que permiten conocer la vida de hace 380 millones de años. La buena conservación de los fósiles y su importancia para comprender una parte de la evolución de la Tierra, han hecho del parque un lugar de gran importancia científica. Su Museo de Historia Natural muestra este precioso patrimonio de fósiles.

Las reservas de la biosfera son lugares reconocidos por la UNESCO a través de su programa sobre el hombre y la biosfera, que innovan y cuyos objetivos son la conservación y el desarrollo sostenible. Quebec cuenta con cuatro reservas de este tipo:


Mont-Saint-Hilaire

Gracias a la Reserva Natural Gault, los excursionistas disfrutarán de un magnífico lugar tranquilo a tan sólo 40 km al sur de Montreal. Su red de senderos permite descubrir una parte de este territorio protegido de 10 km2 y disfrutar de magníficos paisajes de la gran llanura fluvial de la Montérégie.

Charlevoix

Territorio modificado hace millones de años por el impacto de un meteorito que produjo un cráter de 28 km de diámetro, este espacio está ocupado mayoritariamente en la actualidad por dos parques nacionales: Grands-Jardins y Hautes-Gorges-de-la-Rivière-Malbaie. Su litoral, con su relieve muy accidentado y cubierto de bosques, presenta una espectacular sucesión de cabos y ensenadas.


Lac-Saint-Pierre

Este lago, prolongación del río San Lorenzo, es una importante parada migratoria de aves acuáticas, como los gansos blancos. En él se pueden observar más de 280 especies de aves. Acoge, por ejemplo, la mayor concentración de garzas de Norteamérica. El visitante podrá explorar en barco los pintorescos canales que surcan el archipiélago.


Manicouagan-Uapishka

Este amplio territorio forestal de 55 000 km2 situado al norte de Baie-Comeau (Manicouagan) abarca los Monts Groulx (el más alto tiene 1100 m), el cráter de origen meteoritito de Manicouagan, la isla René-Levasseur y grandiosas obras hidroeléctricas, como la impresionante represa Daniel-Johnson.

El Parque de los Campos de Batalla (en francés Parc des Champs-de-Bataille, en ingles The Battlefields Park) es uno de los pocos parques urbanos de Canadá. Incluye las Llanuras de Abraham y Des Braves Park.


Su importancia radica en que en el lugar se libró la batalla de las Llanuras de Abraham, con el resultado de la victoria británica sobre los franceses y que decidió el fututo del Canadá. Fue creado como parque el 17 de marzo de 1908 y cuenta con un centro de interpretación y caminos en su interior para pasear. A veces es usado para celebrar conciertos al aire libre, especialmente durante la fiesta nacional de Quebec. El parque contiene una colección de unas 50 piezas históricas de artillería diseminadas por los jardines.


Cerca de Quebec se encuentran las Cataratas de Montmorency, 30 metros más altas que las de Niágara.

El Parc de la Chute-Montmorency se encuentra a pocos minutos de la ciudad de Quebec. Entre los acantilados y el río, es uno de los lugares más espectaculares de la provincia. La cascada de Montmorency está formada por el río de su mismo nombre. Divide la ciudad de Quebec y la municipalidad de Boischatel. La cascada tiene 83 metros de altura y es la más alta de la provincia de Quebec, siendo 30 metros más alta que las cataratas del Niágara. Su lecho de caída tiene 17 metros de profundidad.


La cascada esta situada en la desembocadura de río Montmorency sobre el río San Lorenzo, frente a la isla de Orleans. Fue llamada así por Samuel de Champlain, en honor a Enrique II de Montmorency, virrey de la Nouvelle-France de 1620 a 1625.


La cascada se encuentra en un parque de la provincia de Quebec. Hay numerosas escaleras que permiten observar la cascada desde diferentes puntos de vista. Un puente colgante que ofrece una vista espectacular de la caída. Hay también un teleférico que trasporta turistas desde la base hasta la cima. Durante el verano se desarrolla en el parque una competencia internacional de fuegos artificiales, llamada Les grands Feux Loto-Quebec. Durante el invierno el vapor del agua se solidifica formando una importante masa de hielo que se trasforma en un sitio popular de escalada sobre hielo.


Recomiendo almorzar en el Manoir Montmorency, con vistas a las cataratas.y de regreso a la ciudad hicimos un alto en Beaupré Coast, región de cultivos,


y visitamos de la Basílica de Ste. Anne de Beaupré, primer lugar de peregrinaje de norte-América.


Para posteriormente pasar por la Ile d’Orleans.


Este día, como final de viaje, cenamos en L'Astal, es el único restaurante giratorio de la ciudad, se encuentra en la parte superior del Hotel Loews Le Concorde a 182 metros de altura. Su experimentado equipo culinario ofrece una exquisita cocina regional, la promoción de los productos de mejor calidad a los productores locales. L'Astal ofrece una memorable excursión panorámica de la ciudad en 90 minutos, con espectaculares vistas de las atracciones de Quebec, al tiempo que ofrece una experiencia gourmet con platos de elaborada cocina estacional.


Es uno de los favoritos de los quebequenses, L'Astal ha sido premiado varias veces por la excelencia de su cocina y, su selecta bodega. El brunch de los domingos es uno de los más populares de la ciudad y, la variedad de su buffet  es una delicia única.

CHEMIN DU ROY (Camino del Rey)

Salimos desde Montréal hacía Quebec, siguiendo parte del “Chemin du Roy”, el primer camino de carros de la “Nouvelle France”.



El Camino del Rey (chemin du Roy) es el camino más antiguo de Canadá. Ya en 1737, enlazaba las tres ciudades más importantes de Nueva Francia: Montreal, Trois-Rivières y la Ciudad de Quebec. Hoy en día, el  señalizado itinerario nos permite descubrir zonas con un rico patrimonio.

En las regiones de Mauricie, de Lanaudière y de la Ciudad de Quebec. Se bordea frecuentemente el río San Lorenzo, que cuenta en este itinerario con un tesoro ecológico: el lago San-Pierre, reserva mundial de la biosfera. También se puede recorrer el Camino del Rey en bicicleta, ya que varias secciones cuentan con la señalización de la Ruta Verde.


Pueblos encantadores

El Camino del Rey atraviesa pueblos pintorescos, algunos están en la cima del acantilado, otros conservan magníficas casas de piedra de los siglos XVII al XIX, herencia de la ocupación francesa. Posadas, restaurantes, talleres artesanales y comercios a la antigua usanza, se encuentran en estos edificios históricos. Entre los municipios reputados por su patrimonio arquitectónico, hay que visitar Deschambault, Cap-Santé y Neuville, todos ellos miembros de la Asociación de los pueblos más hermosos de Quebec.

Tesoros del patrimonio

Se pueden visitar algunos edificios clasificados como monumentos históricos, como la vieja cárcel de Trois-Rivières, que hoy en día es un museo, y la iglesia de Cap-Santé, una de las más antiguas (1754-1763) de Quebec. Neuville, Deschambault, Grondines y Berthierville también cuentan con bellas capillas e iglesias antiguas. El Santuario de Notre-Dame-du-Cap, importante lugar de peregrinación, merece la pena por sus vitrales y su majestuoso órgano Casavant. En el viejo Trois-Rivières, un circuito peatonal permite admirar este pequeño barrio histórico. Cap-Rouge y su parque Cartier-Roberval y Sillery (Quebec) nos reservan otros tantos encuentros mágicos con la historia. Esta ruta patrimonial por excelencia también cuenta con algunos molinos, entre ellos el de la Chevrotière.

Realizaremos una parada en la “Cabane à sucre Chez Dany” donde tomamos una comida típica del Quebec en un “sugarshack”.


Las sugarshack canadienses no tienen nada que ver con las estadounidenses, en las de esta zona ofrecen en otras muchas, delicias de jarabe de arce.


A medianos mediados de marzo, cuando los días se hacen más cálidos, pero las noches siguen siendo frías, la savia de los arces comienza a subir.

Esta agua que produce el árbol se reduce a jarabe, mezclándose con azúcar, mantequilla y caramelo. Todo ello se convierte en el mejor de los jarabes de Arce, que se usa para bañar muchos dulces como si fuera una mermelada.
Al finalizar el almuerzo, continuamos Quebec.

MONTRÉAL

Montréal, es la capital cultural y de la moda de Canadá.

Realizamos un tour guiado de Montréal, en el que tuvimos la oportunidad de conocer la encantadora “Old Montréal”, la Universidad McGill, las calles residenciales de Mount Royal, la bulliciosa St. Catherine Street y sus centros comerciales bajo tierra.
Montreal, una de las mayores ciudades francófonas del mundo con una población de 1,7 millones de habitantes (3,8 millones en toda la región metropolitana). Es una de las ciudades más grandes y más populares de Canadá. Es una ciudad única que ofrece una vibrante vida nocturna, restaurantes, bares, clubes y salones, algunos de renombre internacional.

La ciudad es también un destino favorito para los ávidos compradores, cuenta con más de 3.000 tiendas y servicios, la mayoría de los cuales están en la zona de la calle St. Catherine Street. No hay que olvidar la ciudad subterránea que está ganándose rápidamente una reputación como uno de los mejores lugares del mundo para ir de compras. Este pasaje subterráneo aparentemente interminable, se extiende 13 kilómetros y, ofrece a los visitantes un sinfín de boutiques, tiendas especializadas, cafés y restaurantes.

Montreal es una ciudad inmersa en la cultura. 

Entre sus internacionalmente conocidos festivales están el Montreal Just for Laughs Festival, un festival de comedias que atrae a miles de personas cada año, el Festival de Jazz de Montreal, que cuenta con cerca de 400 espectáculos diferentes y atrae a los grandes del jazz de todo el mundo.

Es también la única ciudad de América del Norte donde se disputa un campeonato de Fórmula-1. La ciudad es una de las ciudades más antiguas de América del Norte y tiene una fascinante historia arquitectónica. Hay que hacer una parada para poder visitar algunos de los sitios históricos, como el Canal de Lachine, el Montreal Antiguo (Old Montreal) y los museos históricos. Los más notables son el Museo de Bellas Artes de Montreal y el Museo McCord de Historia Canadiense. Montreal también contiene algunas de las más importantes iglesias históricas de América del Norte. Las más espectaculares de todas, son sin lugar a dudas las de San Joseph Oratorio y la Catedral de Notre Dame.

Cuenta con una de las mejores Universidades del Mundo, McGill, con cerca de 300 edificios, más de 37.500 estudiantes, donde se han graduado más de 215.000 alumnos y, McGill se ha forjado un lugar entre las grandes universidades del mundo.
En el corazón del casco antiguo, partiendo desde el monumento a Nelson y siguiendo la suave pendiente que nos descubre una magnifica vista sobre el antiguo puerto, y tomando como eje principal la plaza Jacques Cartier, lugar de encuentro de transeúntes, visitantes, artistas callejeros, vendedores ambulantes, malabaristas....... es donde encontramos el Viejo Montreal.

Luciendo en sus calles farolas victorianas, flores por doquier, y con terrazas que en verano están a rebosar durante el día y la noche.

Construido en 1804 y restaurado en 1998, el antiguo Château de Vaudreuil, de la Place Jacques Cartier fue utilizado como un mercado público durante muchos años. La columna de Nelson, erigida en 1809, y una serie edificios de esta mezcla armoniosa se mezcla con los hoteles y las estructuras comerciales de los años 1850 y 1860. Frente al Ayuntamiento, la Plaza de la Dauversière nos muestra un magnífico jardín público restaurado en el año 1997. Durante años St. Paul Street, una de las principales calles del casco antiguo, fue la calle principal vía de la ciudad. Muchos de los edificios que datan del siglo XIX, algunos de los cuales eran almacenes, hoy se han renovado y se han convertido en boutiques, estudios de artistas y residencias privadas.
Mount Royal es la joya de Montreal con sus 200 hectáreas de parques y jardines que ocupan parte de la montaña más alta de la ciudad (234 mts), es el lugar residencia por excelencia, ubicado en medio de la isla donde está enclavada la ciudad, formada por la desviación del río San Lorenzo.

Paseo por el Jean-Talon Market, fue inaugurado en mayo de 1933 en lo que hasta el momento había sido una zona agrícola e industrial habitada mayoritariamente por italianos . Su estructura original en estilo Art Decó se componía de un pequeño edificio al que se podía acceder indistintamente, desde el norte o desde el extremo sur del mercado.

En 1983, se añadió una cubierta retráctil que podría ser convertido en invierno en centro comercial con calefacción.

El mercado, tal y como la conocemos hoy, es el resultado de una serie de expansiones y remodelaciones. 

Con los años, muchos de los residentes, situados en el extremo norte y sur del mercado, han visto sus garajes transformados en pequeños kioscos de comida. Las numerosas tiendas que ahora podemos encontrar en todo el mercado le dan un carácter peculiar.

En 2004 se realizó una importante renovación con un aparcamiento subterráneo, una galería comercial en la planta superior, quioscos al aire libre, para agricultores y artesanos.

Desde 2006, las calles de Place-du-Marché-du-Nord, que rodea el mercado Jean-Talon, se ha habilitado como peatonal los viernes, sábados y domingos de junio a octubre desde las 11de la mañana a 5 de la tarde.

Esta transformación, fue difícil al principio, ya que algunos hábitos son difíciles de cambiar, pero años más tarde, la mayoría, incluyendo a los comerciantes saben apreciar este cambio.

Almorzamos en el Fourquet Fourchette, una invitación a adentrarse en la perdida era de la New France y su cultura nativa.

El " Fourquet "(conocido como rastrillo de maceración en Inglés) es un instrumento usado tradicionalmente por los cerveceros para mezclar el agua y los granos de malta en el tanque con el fin de convertir el almidón en azúcares fermentables para producir una masa de fluido llamado mosto.

La " horquilla "es un tenedor.

Combinando los dos se obtiene el logotipo del restaurant, que simboliza el matrimonio perfecto entre gastronomía y  cerveza.

Esa es la esencia del concepto.

La Fourchette Fourquet es una invitación a sumergirse en la era perdida de la Nueva Francia y la cultura nativa.

Aquí pudimos disfrutar de una comida acompañada con cervezas locales Unibroue y, una selección de vinos regionales.
Disframos toda la tarde visitando algunas de las tiendas, nuestro horario no nos permitia visitarlas todas.


Por la noche cenamos en el Entiché Restaurant, con el novedoso concepto “Bring your own wine”, que consiste en llevar al restaurante su propia botella de vino previamente adquirida en la ciudad.

Es un restaurante popular, que se ha convertido en una tradición.
Un concepto nacido en los restaurantes del estado de Quebec en 1980 debido a las leyes locales que otorgan un monopolio Estatal a la importación de bebidas alcohólicas a la SAQ (Corporación de Licores del estado de Quebec), que también es el único distribuidor autorizado a la vez que organismo que autoriza la concesión de licencias para su venta a comercios, hoteles, bares y restaurantes tanto para los vinos como para las cervezas.

El SAQ es una herencia del pasado, una reminiscencia del pasado, que fue contrarrestado por los restauradores con el slogan de, traía usted su propio vino, con lo que se consiguió recuperar la crisis en la que habían caído los restaurantes, a la vez que permitió un giro en la oferta culinaria.

Esta opción lejos de caer en desuso, no ha hecho más que crecer en los últimos años.

Nuestro guía nos ofreció la posibilidad de hacer un pequeño desvío en nuestro camino, para poder comprar una botella para nuestra cena en el restaurante. 

OTTAWA

Iniciamos la mañana con un tour de orientación de Ottawa, visitando el Mercado Byward, Sussex Drive, el canal del rio Rideau y los edificios del Gobierno y del Parlamento.


Visitamos el Museo Canadiense de la Civilización, en el cual no se debe dejar de ver la Canadá Room, que recrea la historia del país, desde los primeros exploradores y pioneros hasta la actualidad y la Great Gallery, una increíble sala que contiene 43 auténticos tótems realizados por los indios canadienses.
El Mercado ByWard es uno de los mercados públicos más grandes y más antiguos de Canadá, los agricultores y los artesanos de toda la región se reúnen para ofrecer todos los días sus productos.

"The Market", como se le conoce, no es solo una zona de venta de productos frescos, también encontramos gran cantidad de tiendas de moda, decoración y otras especialidades.

Alrededor del mercado encontramos gran variedad de bares y restaurantes que nos ofrecen una amplia selección de comidas y bebidas, desde las más informales hasta las más lujosas. Es un lugar ideal para disfrutar en los días o las noches apacibles, para ver a los paseantes y los compradores transitar por la zona, mientras nos deleitamos con un café.

El mercado es el escenario de muchos eventos populares, incluyendo los gastronómicos de ByWard, el cocido Winterlude Cook-Off, ByWard Market Mardi Gras y muchos más.
Ottawa tiene un montón de grandes barrios con estilo único y experiencias para las compras.

El distrito donde se encuentra el Mercado ByWard es el lugar para ir de compras. Con grandes almacenes, que están divididos en secciones, comenzando por Sussex Drive. Una de las calles más conocidas de Ottawa. En el número 24 encontramos la residencia del Primer Ministro y, en Rideau Street encontramos el Rideau Hall, residencia del Gobernador General, pero la calle es más conocida por sus tiendas, entre Rideau Street y Murray están las boutiques, galerías comerciales y restaurantes más exclusivistas.

El Canal Rideau se extiende 202 kilómetros al sur del río Ottawa hasta el lago Ontario y el río San Lorenzo en Kingston, que los une con hermosos lagos y ríos a través de 45 esclusas.
El Canal se inicia en la bahía de Mooney en el extremo sur de la ciudad y la cruza, flanqueada en ambos lados por paseos, carriles bici y jardines.

El Canal se inauguró en 1832 y es el canal más antiguo aún en funcionamiento de América del Norte.

El Canal es a la vez un lugar histórico de Canadá declarado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

Desde mayo hasta principios de octubre, el canal está abierto para cruceros de turismo, embarcaciones de recreo, barcas de pedales, canoas y kayaks que se pueden alquilar en el Lago del Dow Pavilion.

Durante los meses de invierno, se convierte en la pista de patinaje Rideau Canal, y está abierto de forma gratuita todos los días, si el tiempo lo permite.

Rideau Hall en Ottawa es la residencia oficial y, el lugar de trabajo del Gobernador General, una impresionante mansión rodeada de fabulosos jardines.

Rideau Hall fue construido en 1838 por el barón Thomas MacKay, en 1867 se convirtió en la residencia permanente del Gobernador General.

Rideau Hall ha recibido a innumerables dignatarios extranjeros - muchos de los cuales han plantado un árbol en los jardines, que marcan su visita.

En la temporada de verano se realizan en sus jardines exposiciones de arte, conciertos al air libre, paseos….. mientras que en invierno se puede patinar en la pista al aire libre, o visitar la residencia (previa reserva).

Los Jardines Rideau Hall fueron designados como paisaje cultural de importancia histórica nacional en 1998, y son vistos como un ejemplo del estilo pintoresco del diseño del paisaje.

Las entradas a Rideau Hall están custodiadas por miembros de la Footguard del Gobernador General, con sus elegantes trajes rojos y sus grandes gorros peludos, a imagen y semejanza de sus colegas británicos.

Rideau Hall se encuentra cruzando la calle desde el 24 Sussex Drive, sede del Primer Ministro de Canadá.
Parliament Hill es la sede del gobierno federal de Canadá y el escenario de las celebraciones nacionales, es el  edificio más visitado de la ciudad.

Los edificios del Parlamento se encuentran en una colina con unas espectaculares vistas sobre el río Ottawa.

La estructura original se quemó en un trágico incendio en 1916, con la única excepción de la Biblioteca, que fue salvada por un empleado de rápidos reflejos, que cerró las enormes puertas de acero de la Biblioteca.

Se realizan visitas guiadas por las galerías públicas, el Senado y la Cámara de los Comunes (cuando no está en sesión), en la parte superior de la Torre de la Paz, se encuentra una plataforma de observación que nos ofrece la más espectacular vista de 360 º de la Capital.
Hay cientos de grotescas gárgolas, relieves e imágenes talladas en la piedra de los edificios, entre ellos cuatro mirando desde lo alto de cada esquina a la Torre de la Paz.

El carillón de 53 campanas de la Torre de la Paz marca los cuartos, diariamente.

Cada mañana durante los meses de verano, en el jardín situado frente a la colina del Parlamento podemos ver asistir al cambio de la Guardia, y cada noche, desde este mismo lugar podemos presenciar el espectáculo de luz y sonido con espectaculares imágenes que se proyectan sobre los edificios del Parlamento.

Parliament Hill es el punto clave para las celebraciones, del 1º de julio, Día de Canadá, con cientos de miles de personas se reúnen para un el gran acontecimiento y,  para ver los fuegos artificiales que cierran la fiesta.

Los jardines de la colina del Parlamento están salpicados de numerosas esculturas de los canadienses importantes.

Situado a orillas del río Ottawa justo frente a la Colina del Parlamento, el Museo Canadiense de la Civilización es un edificio histórico impresionante que conserva historias de las culturas canadiense y del resto del mundo.

Es el museo más visitado de Canadá.

Contiene la mayor colección del mundo de tótems y destaca el Salón de los Pueblos Primitivos mostrando sus primeros pasos,  la cultura, la historia y las imágenes artísticas de sus primeros pobladores.

El salón permite a los visitantes caminar a través de 1000 años de la historia de Canadá, incluyendo paisajes urbanos y entornos de todo el país, desde el pre-asentamiento europeo hasta nuestros días.

El salón de Personalidades canadienses lleva a los visitantes cara a cara con las 27 personalidades más importantes, cuyas decisiones, acciones y logros han marcado la historia de Canadá.

Incluye un teatro IMAX,  el museo del niño canadiense, y el museo Postal.
Regularmente muestra exposiciones temáticas.