MATARO

Mataró está llena de rincones por descubrir en cualquier momento del año. Tiendas, colores, olores, patrimonio, cultura y entorno natural te sorprenderán.

La capital del Maresme tiene más de 129.000 habitantes y goza de una ubicación privilegiada, situada entre el mar y la Cordillera Litoral, a 30 minutos de Barcelona y a una hora de Girona.

Un paseo por el corazón de la ciudad permite conocer un espacio con una amplia propuesta gastronómica para todos los gustos y con una oferta comercial de calidad y diversa entre la que también se cuentan los tradicionales mercados donde los campesinos locales venden sus productos, identificados con la marca Collits a Casa. 

Esta oferta combina con un entorno atractivo y agradable donde puedes sorprenderte con muestras del rico patrimonio de la ciudad: el legado romano de la antigua ciudad de Iluro, la belleza del conjunto barroco de la Capilla de los Dolores en la basílica de Santa María o la Nau Gaudí, la primera obra del arquitecto modernista Antoni Gaudí y actualmente sede del Museo de Arte Contemporáneo donde se exhibe la Colección Bassat, son algunos ejemplos.

En el lado de mar, las playas distinguidas con las certificaciones Q de calidad turística y con todos los servicios, invitan a pasar un buen rato de baño en verano y tranquilos paseos en invierno. La oferta gastronómica y de ocio de la fachada marítima se complementa con la del Puerto de Mataró, un puerto deportivo con más de un millar de amarres que ofrece actividades náuticas y subacuáticas durante todo el año y un espacio amable donde disfrutar de veladas al aire libre como las del festival musical Posidonia Fest, a principios de septiembre.

Pero si te apasiona la montaña, junto a la ciudad, encontrarás una red de caminos donde pasear y hacer excursiones, a pie o en bicicleta, que conectan con el Parque del Montnegre y Corredor y, los más aventureros, atrévete a dejar correr la adrenalina saltando de árbol en árbol del Bosc Vertical, en el Parc Forestal!

Mataró es también fiesta y tradición. Durante todo el año están muy presentes las celebraciones festivas o actividades relacionadas con las fechas señaladas del calendario. Carnaval, Semana Santa, San Jordi, Navidad.... pero cuando la ciudad vibra de verdad es en la última semana de julio con Les Santes, la fiesta mayor de la ciudad, que ha sido reconocida como Fiesta Patrimonial de Interés Nacional. Son días de gigantes, pólvora, fuego, música, teatro, espectáculos infantiles y mucho más. Más de un centenar de actos maridan la tradición y la cultura popular con las artes actuales y sus protagonistas.

Naturaleza:

Dispone de un larguísimo paseo marítimo, un fabuloso puerto deportivo recién reformado con una buena propuesta gastronómica y de ocio. Una gran zona para el entretenimiento y la actividad física. Y las enormes playas con gran zona de arena y un muy buen estado del agua. La mejor playa de  Cataluña, y muchos no lo  saben. 

En cualquier caso, es un paseo marítimo con muchas opciones y espectacular.

Cultura:

Basílica de Santa María:

La basílica se alzó sobre lo que había sido un templo romano y una posterior construcción gótica de la que todavía quedan restos en la base del campanario. Proyectada por el arquitecto milanés Ercole Torelli en 1675, no la terminaría hasta 1737.

De su interior destaca la espectacular cúpula de estilo bizantino de la nave principal, soportada por una sucesión de pilastras corintias. Entre las obras de arte que embellecen el conjunto destacan las pinturas al fresco de la Capilla de los Dolores realizadas por el catalán Antoni Viladomat, el pintor barroco más importante de Catalunya o la intervención del decorador modernista Enric Monserdà en la Capilla del Santísimo a finales del siglo XIX. Un artista emparentado con el arquitecto mataronense Josep Puig i Cadafalch. El órgano ubicado sobre la entrada principal del templo data de 1927 y es el mayor de Catalunya con 12 metros de altura y 20 toneladas de peso.

Horarios: Martes a sábado, de 9 a 13h y de 18 a 20h. Domingo, de 9.30 a 13.30h. Se pueden hacer visitas guiadas.
Nau Gaudí

Antoni Gaudí mantuvo una estrecha relación personal y profesional en sus años de juventud con Salvador Pagès, uno de los líderes más destacados del movimiento cooperativo de finales del siglo XIX en Cataluña. Este industrial textil fue el fundador de la Cooperativa la Obrera Mataronense, sociedad fundada en 1864 e instalada en la antigua villa de Gràcia, que en 1874 se trasladó a la ciudad de Mataró.

La aproximación de Pagès hacia las ideas del socialismo utópico le llevaron a encargar al joven arquitecto el diseño de un complejo industrial que siguiera el modelo de las colonias obreras, incorporando equipamientos sociales y viviendas para los cooperativistas.

Gaudí empezó a trabajar en el proyecto en 1878, justo después de finalizar sus estudios en la Escuela de Arquitectura de Barcelona, ​​colaborando intensamente en la planificación de las diversas instalaciones con el arquitecto mataronense Emili Cabanyes. El proyecto integraba las construcciones preexistentes e ideaba un conjunto que contaba con nuevos edificios fabriles, treinta casas unifamiliares y un sector de servicios en el que se ubicaba la escuela, la biblioteca, el casino y la sede social de la cooperativa. 

Del conjunto ideado por el arquitecto tan sólo se materializó una pequeña parte: dos viviendas, correspondientes a la del director y la del portero, unos sanitarios y una nave destinada al blanqueo de algodón. De estos edificios, construidos en 1883, únicamente se han conservado los dos últimos.

La nau de blanqueig

El edificio proyectado por Gaudí es de gran simplicidad y sencillez. En esta primera aproximación hacia la arquitectura industrial, el arquitecto diseña una gran nave construida con trece arcos parabólicos esbeltos y resistentes, creados por pequeños tramos de madera montados con pernos, siguiendo el modelo del arquitecto renacentista francés Philibert de l'Orme. El uso de estos arcos permite a Gaudí crear un espacio amplio y diáfano de casi 600 metros cuadrados sin tener que recurrir a divisiones internas o sistemas estructurales como columnas o pilares. Se trata de una solución muy innovadora en aquella época, que soslaya los modelos constructivos establecidos y muestra la gran capacidad creativa y el ingenio técnico del joven arquitecto.

Carrer de la Cooperativa, 47 - su entrada es gratuita. 

Casa Coll i Regàs: 

El 12 de mayo de 1897 Pere Comas, mataroní y albañil de profesión, pidió permiso al Ayuntamiento de Mataró para reformar las casas de los números 55 y 57 de la calle Argentona que había comprado un año antes.

Tal como muestran los planos del proyecto incluidos en la solicitud de licencia de obra, la intervención consistía en derribar las dos casas y construir un nuevo edificio.

Durante la revolución industrial (1832-1935) las ciudades se transformaron. Las familias más ricas y acomodadas, la burguesía, impulsó un nuevo estilo de arquitectura, el modernismo.

La Casa Coll i Regàs es un buen ejemplo del modernismo y de cómo se transformaron las ciudades.

Es una obra de arte que combina la innovación con técnicas y artes más tradicionales.

También es un buen ejemplo de arquitectura higienista, un movimiento que aplicaba distintas soluciones para que los edificios fueran más saludables.

La visita guiada incluye la planta principal y la terraza-jardín, donde terminaremos la visita con un café.

Curiosamente, estos planos están firmados por el arquitecto Antoni Gallissà (Barcelona, 1861-1903), aunque el autor es también el arquitecto Josep Puig i Cadafalch. Uno de los motivos de esto podría ser porque Puig i Cadafalch fue el arquitecto municipal de Mataró hasta un año antes, entre 1892 y 1896.

El libro L’oeuvre de Puig y Cadafalch (1904), dedicado a la obra del arquitecto, confirma que es el autor de la Casa Coll i Regàs.

Este nuevo edificio tiene 4 plantas: sótano, planta baja, primer piso y buhardillas.

Los planos del proyecto incluyen elementos como la fachada, un esquema de la sección con las alturas y proporciones, la planta baja y el primer piso.

Ni el sótano ni las buhardillas aparecen en los planos.

El estilo sigue la tradición de las casas solariegas de la burguesía de Mataró y es la única casa solariega de la época modernista construida en la ciudad.

Carrer d'Argentona, 55 - Visitarla cuesta 5€. 

Ca l’Arenas: 

El centro cultural nació del legado del artista Jordi Arenas i Clavell en su ciudad natal y de la voluntad del Ayuntamiento de Mataró de aceptarlo. Es la extensión específica del Museo de Mataró especializada en arte y en su difusión, con una atención preferente a la actividad artística de la ciudad y donde se realizan todo tipo de actividades: exposiciones, charlas, conferencias, talleres, audiovisuales... con la colaboración de la Asociación de Amigos de Ca l'Arenas.

El centro custodia, conserva y exhibe la colección de arte del Museu y dispone de espacios para exposiciones temporales.

Carrer d'Argentona, 64 - La entrada es gratuita. 

Can Serra: 

Es la sección del Museu de Mataró dedicada al pasado histórico de la ciudad, con una exposición permanente que está distribuida en dos ejes temáticos: la época romana, por un lado, y por el otro, desde la época medieval hasta la actualidad.

La muestra Iluro, ciudad romana ofrece una aproximación al Mataró de la época romana, que las excavaciones de los últimos años han permitido conocer mucho mejor. Por otra parte, la exposición Mataró, ciudad mediterránea hace un recorrido por la historia de la ciudad desde la época medieval y moderna hasta la actualidad.

Además de la exposición permanente, el Museu de Mataró también ofrece una programación de exposiciones temporales sobre temas locales relacionados con la arqueología, el arte, la historia, la etnología, la ciencia y la técnica y las ciencias naturales.

Can Serra es una antigua casa de Jeroni Serra Arnau, burgués y primer síndico de la ciudad en Cortes. De estilo renacentista, el edificio conserva la estructura original de 1565 cuya amplia entrada con una escalera de piedra te lleva hasta la gran sala central en el primer piso, alrededor de la que se situaban las antiguas habitaciones. De la sala noble se conserva el artesonado de madera original. La fachada es de composición simétrica y destacan el portal adintelado y las ventanas con rejas de hierro forjado.

Carrer El Carrero 17 -

Tiendas tradicionales

Casa Graupera: 

Donde todo es bueno y donde podéis comprar el mejor souvenir de la ciudad, sus famosas neules -barquillos- o cualquiera de sus productos excelentes. Soy ultra-mega-fan, y quien prueba sus productos, también.



Granja Caralt 

Sus croquetas -especialmente recomiendo para los neófitos y hambrientos el bocadillo de croquetas-, su chocolate negro caliente -sin leche- alucinaréis; sus helados… ¡todo!– 





Can Serrat:
Productores artesanos desde 1954. Todos sus productos son de proximidad y máxima calidad. En cada una de sus tiendas puedes encontrar una amplia variedad de productos; (Cerdo, Ternera, Pollo, Cordero, Cabrito, Embutidos, Elaborados, Especialidades, Precocinados). 




SANGIOVESE RESTAURANTE
Muralla de Sant Ignaci, 32

Tradición y Modernidad

Hemos llegado al nuevo Sangiovese después de más de 20 años de experiencia en restauración y sin perder nuestra identidad creamos un espacio donde convive la modernidad y la tradición.

Dos plantas con estilos diferentes en las que convive la esencia del siglo pasado con la actualidad.

Espacios Únicos

Recuperando la esencia del edificio de mitad del sigo XIX, y con propuestas de diseño estilo Art-Decó, conseguimos crear espacios únicos con salones privados donde realizar diferentes eventos, reuniones de empresa o comidas familiares.

Sangiovese cuenta con salones privados con capacidad desde 15 a 40 comensales y un comedor principal con capacidad para 60 comensales.

Lieben Design

Para hacer posible toda nuestra propuesta hemos contado con la profesionalidad de nuestros amigos interioristas de Lieben Design.

Un espacio en el que disfrutar de la cocina creativa de la Chez Pepi Sánchez

Se caracteriza por transformar ingredientes de proximidad en  experiencias gastronómicas.

Su cocina, de esencia mediterránea con influencias contemporáneas y matices asiáticos, destaca por su equilibrio entre técnica, creatividad y respeto por el producto.

Con una trayectoria consolidada en el mundo de la restauración, la Chef Pepi Sánchez apuesta por una propuesta culinaria en constante evolución, donde cada plato refleja su pasión por la excelencia y la innovación.

Además, contamos con una selección de vinos cuidadosamente elegidos para completar y realzar cada sabor entre cocina y bodega.

Restaurante recomendado por la prestigiosa guía Michelin, los años 2024-2025-2026


Menú 

Primer plato
Ensalada de tomate cor de bou, mozzarel.la de búfala, cebolla de figueras y pesto. 

Mesclum de ensaladas con langostinos, hinojo, pepino y naranja a la citronel.la y pimienta rosa. 

Salmón marinado al eneldo con encurtidos, cebolla tierna, piparras y mahonesa de yuzu. 

Abanico de verduras a la plancha con tomate y mozzarella a la albahaca. 

Guisantes a la catalana con costilla de cerdo y butifarra blanca y negra. 

Risotto al gorgonzola con jamón ahumado, calabacín y champiñones al tomillo.

Segundo plato
Suprema de corvina en salsa de pimienta verde con brócoli y espárragos. 

Tempura de bacalao con chutney de tomate y berenjenas a la miel de romero. 

Emperador en escabeche suave con setas japonesas y alcachofas. 

Lasaña coreana de rabo de buey con bechamel y salsa de chile chipotle. 

Hamburguesa de ternera a la brasa con cebolla confitada, huevo frito y becon. 

Magret de pato con salsa de mandarinas, uva rosada y arándanos a la vainilla con financier de frutos rojos. 

Postres
Lemon Pie, tarta de limón con merengue italiano. 

Crema catalana de canela quemada con carquiñolis. 

Sorbete de mandarinas. 

Bavaroise de yogur con compota de manzana y nueces caramelizadas. 

Tiramisú con helado de café.

Ensalada de fruta del tiempo.


TAMARIU


La playa de Tamariu está ubicada en el centro de la bahía del mismo nombre. El antiguo pueblo de pescadores se ha convertido en centro turístico de segundas residencias, sin perder su encanto.

Tiene 209 metros de longitud y está formada por arena de grano grueso. La pendiente de entrada al mar es bastante pronunciada y el fondo es de arena, a excepción de unas rocas que hay en la parte derecha de la playa.

Dispone de todo tipo de servicios, así como de rampas de acceso para personas con movilidad reducida, que llegan hasta el agua. El ambiente es muy familiar. En el lado izquierdo, suele haber varias barcas fondeadas en la arena y, en verano, toda la bahía está llena de embarcaciones de recreo. Está flanqueada por un paseo marítimo arbolado con pinos y tamarindos, en el que hay varios bares y restaurantes.

A pocos metros, en la parte izquierda de la playa, se encuentra Aiguadolça, una pequeña cala de piedras rodeada de pinos. En la parte derecha, hay unas escaleras que conducen al inicio del camino de ronda. Este sendero va bordeando la costa hasta la Cala Pedrosa, para internarse un poco y volver a aparecer en los impresionantes acantilados que hay frente al faro de Sant Sebastià.

 


ESCLANYÁ


Esclanyà forma parte del municipio de Begur, y se encuentra situado en el sector noroeste del término municipal. Hasta finales de la edad media fue una posesión del señor de Cruïlles.

El pueblo se estructura en torno a la iglesia de San Esteban de Esclanyà, citada documentalmente en el año 1280. La iglesia contiene elementos propios de diferentes épocas del románico desde el siglo X, lo que permite indicar la existencia de un templo anterior.
Su castillo, conocido popularmente como la torre de Esclanyà, es una edificación del siglo XIV. En la actualidad se conserva la gran torre de planta rectangular, de época románica, con unas almenas en el lado norte.

Tradicionalmente la economía de Esclanyà se fundamentó en el cultivo de las viñas y los olivos. La producción de azulejos representó la principal actividad industrial.

 


PERATELLADA

Peratallada le hace una digna competencia a Pals. Personalmente, me parece incluso más bonito, pero es cierto que Pals tiene más vida local. Peratallada sin embargo parece un pequeño museo de casas típicas vestidas con bugambilias y flores. Es precioso y una visita imprescindible si estás recorriendo la Costa Brava. Aquí también se realiza un free tour bajo reserva que recorre la historia del pueblo y te enseña sus rincones más fotogénicos.

Iglesia de Sant Esteve

Una de las mejores cosas que hacer en Peratalla es aparcar en el parking situado delante de la Iglesia de Sant Esteve y empezar la visita al pueblo por este antiguo templo que es una joya arquitectónica medieval de finales del siglo XII, de estilo románico, que destaca por tener una fachada con un rosetón y un campanario de tipo espadaña con cuatro arcos ogivales. En el sobrio interior se encuentra una caja osario policromada que contiene los restos de Gilabert de Cruïlles, el señor feudal de Peratallada.

Para conocer mejor la historia de este pueblo y no perderte nada importante te recomendamos reservar este free tour por Peratallada ¡Gratis!, uno de los mejores free tours en Peratallada, o este tour privado, especial para grupos.

Portal de la Virgen

Terminada la visita a la iglesia, te recomendamos cruzar la carretera para llegar al Portal de la Virgen, otro de los lugares que ver en Peratallada más bonitos.

Esta puerta de acceso es la mejor conservada del conjunto fortificado que rodea el núcleo del pueblo, formado por torres y murallas y además de la puerta y la muralla, este punto donde antiguamente había un puente levadizo, impresiona por un hondo foso que se utilizaba para evitar los ataques de los enemigos en la época medieval.

Calle de la Roca

Después cruzar el Portal de la Virgen pasarás por la Calle de la Roca en la que puedes ver como la roca sobre la que está asentado el pueblo ha sido cortada para dar forma a las calles y de ahí viene su nombre de Peratallada (piedra tallada).

Esta calle te llevará hasta la Plaza dels Esquiladors pasando por algunos de los rincones más fotogénicos que visitar en Peratallada como el cruce con la Calle Hospital, donde puedes ver un fantástico arco y una casa cubierta casi por completo por una fantástica enrededera, que es el restaurante El Pati.

Plaza dels Esquiladors

Una vez llegues a la Plaza dels Esquiladors te quedarás sin palabras al observar el conjunto que forman sus casas de piedra y las hiedras que cubren muchas de sus paredes. Esta plaza que debe su nombre a los esquiladores de ovejas que se reunían cada año en esta plaza, que es perfecta para tomar algo o comer en la terraza del restaurante Can Nau y disfrutar del paso de turistas sorprendidos por la belleza de uno de los pueblos más bonitos de Girona.


Torre del Homenaje, uno de los lugares que ver en Peratallada

Desde la misma Plaza dels Esquiladors y de la Calle Jaume II, tendrás unas magníficas vistas de la Torre del Homenaje, uno de los iconos que ver en Peratallada.

Esta torre construida en los siglos XI y XII, junto al muro que la rodea, ambos culminados con almenas, son los elementos más importantes que se conservan del antiguo castillo de Peratallada, construido sobre una roca.


Plaza del Castell

Desde la Calle Jaume II puedes

acceder a la Calle del Forn que te conducirá hasta la Plaça del Castell, otra de las plazas más bonitas que visitar en Peratallada.

Además de pedir un mapa en la oficina de turismo, en esta plaza puedes ver la entrada principal al palacio del Castillo de Peratallada de estilo gótico, aunque en la actualidad es propiedad privada y solo se permite el acceso cuando se realizan bodas o algún evento.


Plaza de les Voltes

Desde la plaza del Castell puedes llegar en pocos minutos a la Plaza de les Voltes, antiguo epicentro social del pueblo y otro de los lugares que ver en Peratallada más bonitos.

Esta plaza rectangular estaba porticada en sus lados norte y este, durante el medievo aunque en la actualidad conserva únicamente los arcos o bóvedas de uno de los lados y en el resto puedes encontrar varios restaurantes con terraza perfectos para comer o tomarte una última cerveza antes de seguir tu paseo por el pueblo.

Calle Mayor

Antes de irte de Peratallada te recomendamos recorrer la Calle Mayor y sus adyacentes desde la Plaza de les Voltes, que te llevarán por algunos de los rincones más mágicos del pueblo y algunas de las mejores tiendas de artesanía y complementos, además de probar los deliciosos helados de Gelat Artesà.

Ten en cuenta que esta calle comunica con la Calle Hospital por la que podrás volver al parking en el que habrás iniciado el recorrido por el pueblo.

 








COSTA BRAVA, Camins de Ronda


Algunos amigos me pedían ayuda para, recorrer los caminos de Ronda de la Costa Brava catalana, la verdad, no sabía como explicar el hacer un camino por la vera del mar, y como se lo cuento, hasta que descubrí que había quien sabia hacerlo, así que aquí os paso los datos que con mayor amplitud podéis encontrar en la web de Manuel García: 
https://viajandonuestravida.com/caminos-de-ronda-costa-brava/, además podréis obtener informaciones de otros muchos servicios, además de mapas más amplios de cada una de las zonas que, publica con MyMaps de Google. 

Hacer senderismo por la Costa Brava es realmente fascinante por el gran paisaje, las vistas hacía el Mediterráneo, los descansos y los baños en pequeñas calas y porque no, poder acabar la ruta en algún pueblo pintoresco para probar la comida típica catalana.

Los caminos de ronda (camins de ronda) son los senderos costeros que transcurren por la accidentada y abrupta Costa Brava. Estos caminos, que van desde la localidad de Blanes hasta la fronteriza Portbou, conectaban las distintas poblaciones, playas y calas. También aseguraba a los pescadores, en el caso de atracar en otro puerto, poder regresar a sus casas.

Lejos de los narcos de hoy en día, por estos caminos se ha hecho contrabando y estraperlo con varias mercancías: Café, azúcar, pimienta, chocolate, medicinas, lencería, maquillaje, bisutería o ropa de seda, entre otros. Pero sin duda era el tabaco de las marcas como Winston, Lucky, Phillip Morris o Chesterfield el más preciado de entre todos. Sobre todo hubo mucho contrabando entre 1940 y el 1958 debido a la postguerra.

Estas acciones de contrabando se llevaban a cabo en lugares como pequeñas calas o escondites de difícil acceso. Sitios a los que se podía acceder fácilmente por el mar pero no por tierra.

¿Cómo hacer el Camí de Ronda?

Los caminos de ronda son senderos que recorren el litoral catalán y están pensados para hacer a pie. Se pueden hacer de forma libre y son aptos para todos los públicos con un mínimo de condición física. Hay tramos de diferentes niveles por lo que dependiendo de tu condición física podrás elegir aquellos tramos con más o menos dificultad, rutas más largas o más cortas. Se pueden hacer durante todo el año aunque lo ideal es realizarlos en primavera o verano.

También es posible realizar los caminos de ronda en bicicleta pues hay tramos adaptados para ello siguiendo vías verdes.

Siguiendo las marcas del GR de la costa catalana

En los camins de ronda nos encontramos con marcas de distintos tipos de senderos. Estas pueden ser verdes y blancas (Sendero Local) amarillas y blancas (sendero de Pequeño Recorrido) o rojas y blancas (sendero de Gran Recorrido). Por lo general las marcas que nos encontramos en los caminos de ronda de la Costa Brava son las marcas rojiblancas del sendero de Gran Recorrido GR-92. Este camino recorre todo el litoral catalán desde Portbou hasta el Delta del Ebro y confluye con muchos tramos de los caminos de ronda.

Ruta Lineal

Es posible hacer un camí de ronda con una ruta lineal de ida y vuelta, el cual comienza y termina en el mismo lugar. De esta manera se sigue una sola ruta hasta el final y se regresa por el mismo camino.

Esta ruta lineal puede ser de un día si solo haces un tramo o de varios días si quieres enlazar más de un tramo. De esta manera debes planificar dónde vas a dormir y te recomendamos reservar noche pues en los meses estivales hay mucho turismo en ciertos puntos de esta zona de Cataluña.

En el caso de hacer una ruta lineal tienes la posibilidad de volver al punto de inicio a pie o en transporte público.

Ruta Circular

Pese a no ser una opción muy utilizada, es posible realizar los caminos de ronda con una ruta circular que además de visitar la costa puedas visitar ciertos pueblos ubicados más al interior.

Las rutas circulares se inician y terminan en el mismo punto y siguen una sola ruta para formar una ruta circular. Dada la geografía de los caminos esta opción no está definida como tal, pero es posible organizarlo por tu cuenta.

Tramos de los Caminos de Ronda de la Costa Brava

A continuación pasaremos a explicarte los 15 tramos de los caminos de ronda de la Costa Brava. Los hemos dispuesto de sur a norte pero esto no quiere decir que sea la dirección en la que se tienen que hacer ya que pueden hacerse en los dos sentidos. Simplemente es por llevar un orden y poder explicártelo mejor. Puedes montártelo como quieras.

Por otro lado también hemos preparado un mapa con todos los caminos de ronda para que los puedas situar fácilmente y así organizarte mejor tu viaje por la Costa Brava.

Blanes – Lloret de Mar

Este camino de ronda empieza en la cala Sant Francesc donde han abierto un tramo de camino que bordea cala Bona y que llevaba más de diez años cerrado. La ruta sigue por el coll de Santa Bàrbara hasta la finca de Santa Crisitina donde antes de llegar están los Jardines Tropicales Pinya de Rosa. Aquí sale un camino hacia la platja del Treumal y la platja de Santa Cristina, unas playas que no te puedes perder.

Pasada la finca Santa Cristina nos adentramos en un bosque tras las indicaciones de la platja de sa Boadella. Desde esta playa parte un camino hacia los Jardins de Santa Clotilde. Se trata de unos jardines diseñados a la manera de los antiguos jardines del Renacimiento italiano con unas tremendas vistas.

Siguiendo las marcas del GR-92 bajaremos hacia la platja de Fenals y subiremos hacia el Castell de Sant Joan de Lloret, una de las fortalezas más antiguas de la Costa Brava. A través de un bosque llegaremos hasta cala Banys y sin dejar este camino, llegaremos hasta el paseo de Lloret de Mar.

Dificultad: Fácil

Tiempo: 3h

Dónde aparcar Blanes: Parking de zona azul Cala Sant Francesc

Dónde aparcar Lloret de Mar: Zona residencial de aparcamiento gratuito


Lloret de Mar – Tossa de Mar

A este tramo le podríamos llamar «de cala en cala» pues bordea todo el litoral de esta zona. Aparte pasa por uno de los iconos de la Costa Brava y es realmente bello.

Empieza en la pequeña cala de Sa Caleta que se encuentra bajo el Castell d’en Platja y el poblado ibérico de Turó Rodó. Después vienen la Cala dels Frares, Cala dels Trons y tras Sa Tortuga, el camino se mete hacia dentro. Siguiendo las marcas atravesaremos una urbanización y llegaremos a Cala Canyelles.

Tras Cala Canyelles, en el Turó de la Morisca, el GR92 se adentra para confluir junto con la carretera GI-682. Te recomendamos tomar la variante de camino hacia Cala Morisca que transcurre por el litoral. Si tomas este camino, después de Cala Morisca, te toparás con un seguido de calas y cabos que son una pasada: El Cap de Bou, Porto Pi, Cala Llorell, Cala Llevador, Cala Moltó, etc. Así hasta llegar al Es Mirador, donde aparecerá ante ti la Muralla de la Vila Vella con la Plajta des Codolar a sus pies en Tossa de Mar.

Dificultad: Media – Alta

Tiempo: 3h 15min

Dónde aparcar Lloret de Mar: Parking Sa Caleta

Dónde aparcar Tossa de Mar: Aparcamiento gratuito en zona residencial

Tossa de Mar – Cala Giverola

El camino de Ronda de Tossa de Mar a cala Giverola sube desde el pueblo hasta el Mirador de Tossa de Mar, desde donde se tienen una estupendas vistas a la Bahía de Tossa. A unos 20 minutos te encuentras con cala Bona y después de 20 minutos más de ruta bajaremos hasta Cala Pola con su agua cristalinas.

Dejando atrás Cala Pola hay que seguir por un trozo de carretera hasta llegar a la bonita Cala Giverola. De forma semicircular casi perfecta, esta cala de arena blanca y agua de color turquesa te deja con la boca abierta. Por contra es una playa bastante concurrida de turistas.

 Cala Jonca – Platja Sa Conca

Este tramo transcurre todo por la costa. Desde el Port de Sant Feliu de Guíxols seguiremos las indicaciones hacia Cala Jonca. A partir de aquí empezaremos a encontrar unos paisajes de calas de agua cristalina impolutas como cala Ametller o la preciosa Cala Maset. Atravesaremos la platja de Sant Pol por el paseo marítimo y al final enfilaremos hacia el camino de ronda de S’Agaró.

Este tramo está bastante asediado por las chalets de lujo, pero es un trayecto con unas vistas espectaculares que finaliza en la bonita platja de sa Conca.

Camí de Ronda Platja d’Aro

Dificultad: Fácil

Tiempo: 2h 30min

Dónde aparcar en Sant Feliu de Guixols: Aparcamiento público gratuito

Dónde aparcar en Playa de Aro: Estacionamiento gratuito

Cala Giverola

Dificultad: Baja

Tiempo: 2h 

Dónde aparcar en Tossa de Mar: Zona de aparcamiento gratuito

Dónde aparcar en Cala Giverola: Aparcamiento en Cala Giverola


Platja d’Aro – Palamós

Si estás pensando un tramo de un día cerca de Barcelona, este es muy buena opción. Atravesando todo el paseo marítimo de Platja d’Aro, llegaremos hasta la roca del Cavall Bernat. A partir de aquí nos encontramos con calas y playas muy bonitas. Además el camino está muy cuidado pero hay que tener en cuenta que hay bastantes escaleras y subidas.

El itinerario desde Playa de Aro hasta Sant Antoni de Calonge es una pasada. Guarda rincones extraordinarios como la cala de sa Cova i del Pi, platja d’en Ros, platja Belladona, platja de ses Torretes, o la fotogénica cala de Roques Planes. Después del seguido de calas, el suelo se eleva y se ve la Bahía de Palamós. Y tras pasar la Torre Colomina y la Torre Valentina, se llega hasta Sant Antoni de Calonge que conecta con Palamós por su paseo marítimo.

Dificultad: Fácil

Tiempo: 1:30h

Dónde aparcar en Platja d’Aro: Estacionamiento en zona residencial gratuito

Dónde aparcar en Palamós: Aparcamiento deportivo gratuito


Cala Margarida – Platja del Castell – Cap Roig

Este tramo se inicia en cala Margarida, una pequeña calita con antiguas barracas de pescadores. Siguiendo las marcas rojiblancas, pasaremos el risco de Cap Gros que da a las espectaculares vistas al Rec de Fenals. Atravesaremos cala de la Fosca para encaminarnos hacia el Castell de Sant Esteve de Mar. Después pasaremos por cala Pallerida y cala s’Alguer con barracas de pescadores de antaño hasta llegar a la bonita y amplia platja del Castell.

El GR-92 sigue al final de la Platja de Castell. El camino empieza a subir hasta l’Agulla de Castell donde están los restos de un poblado ibérico y el túnel natural de la Foradada. A partir de aquí el itinerario se adentra por pinares hasta las bonitas Cala Corbs y Cala Canyers.

Pasado estas dos calas llegamos hasta la emblemática cala Estreta por donde el camino transcurre por la arena blanca de la cala. A continuación llegaremos hasta el salvaje Cap de Planes y el archipiélago de las Illes Formigues. Estos islotes son de gran importancia natural ya que sus numerosas cuevas y riscos están llenos de fauna y flora marina. Poco después el camino de ronda termina y  se adentra hacia el Jardí Botànic de Cap Roig donde se encuentra el parquing de este.

Dificultad: Media

Tiempo: 2h 30min

Dónde aparcar en Palamòs: Aparcamiento deportivo gratuito

Dónde aparcar en Cap Roig: Parquing gratuito de los Jardins de Cap Roig


Platja del Golfet – Tamariu

En este tramos tienes una gran variedad de atractivos. Pasa por las características calas y acantilados de la Costa Brava y además se le suman, pueblos de pescadores, faros con vistas a toda la costa y hasta antiguas ruinas. Si te apetece combinar cultura y paisaje, este es tu camino de ronda. Desde luego es de los más bonitos.

Este camino de ronda nos lleva por uno de los pueblos más emblemáticos e idílicos de la Costa Brava, Calella de Palafrugell. Desde la salvaje platja del Golfet empezaremos a caminar pasando hacia punta d’Aiguadolça. Pasaremos la punta dels Forcats, ses Negres, la rocosa cala foradada y en cala de Sant Roc tendremos un saliente para hacer una panorámica preciosa del pueblo de Calella de Palafrugell.

Pasaremos por platja Els Canyers, platja Port Pelegrí y así hasta atravesar las arcadas del Port Bo para continuar a ras de playa hasta llegar al pueblo colindante, Llafranc. Cruzaremos la acogedora platja de Llafranc y al final del paseo de este pueblo, siguiendo las marcas rojiblancas del GR-92, subiremos hasta el far de Sant Sebastià. Tras el faro, dirección Tamariu, pasamos por el poblado ibérico de Sant Sebastià de la Guarda y bajamos por unas escaleras bastante pronunciadas.

Este tramo se adentra por el interior hasta llegar a Cala Pedrosa y prosigue hasta punta de la Musclera. Tras los riscos de punta Musclera ante nosotros aparace la bonita y selecta playa de Tamariu.

Dificultad: Baja-Media

Tiempo: 2h

Dónde aparcar en Platja del Golfet: Parquing gratuito de platja de El Golfet

Dónde aparcar en Tamariu: Aparcamientos gratuitos

Cala d’Aiguablava – Cala d’Aiguafreda

Este camino de ronda tiene la esencia de la Costa Brava muy marcada. Transcurre por un cabo del pueblo de Begur. Es un tramo muy bonito que parte de la cala d’Aiguablava, donde hay un aparcamiento. El camino bordea este accidentado litoral donde se encuentran los acantilados del Cap de Begur. Al poco de dejar atrás Aiguablava el camino pasa por la Illa Blanca, cala Fornells, Cap Rubí y la Platja Fonda.

A partir de aquí el camino sube por urbanizaciones y debes ir siguiendo las indicaciones del semàfor de Begur, desde donde se tienen unas espectaculares vistas. Dejando el faro a mano derecha hay que continuar por la calle hasta y atravesar un pinar situado en un tramo muy abrupto de acantilados.

Este camino lleva a uno de los puntos más icónicos de todos los caminos de ronda, la cala de Sa Tuna. A continuación de esta bonita cala, el camino sigue hacia la cala Ses Vaques y finalmente, ante nosotros aparece la cala d’Aiguafreda.

Dificultad: Alta

Tiempo: 3h 30min

Dónde aparcar en Aiguablava: Parking de pago Aiguablava

Dónde aparcar en Aiguafreda: Parking 3/24h


Punta de la Creu – Platja del Racó

Desde de punta de la Creu, empieza este camino de ronda que lleva a la playa más extensa de Begur con 300 metros, la Platja de Sa Riera y acaba en la Platja del Racó en Pals. La punta de la Creu se encuentra en la Reserva Marina de Ses Negres, una zona protegida muy rica en fauna y flora y un área de cría de muchas especies marinas.

Después de la punta de la Creu caminaremos bordeando acantilados hasta llegar al mirador y salto de «la reina». A continuación llegamos hasta cala Sa Antiga y seguidamente a la estupenda Platja de Sa Riera con su arena blanca y tonos azules. Desde Sa Riera se sube por encima de la platja de l’Illa Roja y seguidamente se abre ante nosotros la extensa platja del Racó.

A partir de aquí se extienden la platja de Pals y la platja de l’Estartit formando la segunda playa más extensa de la Costa Brava. Se trata de una playa salvaje con dunas y una amplia zona de humedales con flora endémica. Pues en medio, a unos 45 minutos antes de llegar a l’Estartit, se llega de pleno a la Gola del Ter, la zona húmeda de la desembocadura del río Ter. Para pasar hay que descalzarse y vadear el río sí o sí y continuar por la platja de la Pletera, donde llegamos a esta playa para perros.

Dificultad: Fácil

Tiempo: 1h 30min

Parar en Punta de la Creu: Aparcamiento de punta de Sa Nau

Parar en Platja del Racó (Pals): Parking de pago al lado de playa

L’Estartit – Cala Ferriol

Este camino de ronda de la Costa Brava es uno de los que mejor nos conocemos y que visitamos más a menudo y te podemos asegurar que es un «rompe piernas». Si no estás un poco bien físicamente puede resultar muy duro. Atraviesa la parte pegada al mar del Massís de Montgrí y transcurre por paisajes naturales con calas espectaculares de agua cristalina.

Partimos del Camping Estartit en dirección de l’Alt de la Pedrosa y giraremos hacia la derecha en el cartel que indica a l’Escala. No te asustes con la fuertísima subida que viene a continuación, luego se suaviza hasta llegar al altiplano. Después hay que seguir las marcas del GR-92 y ya es todo fácil hasta cala Pedrosa.

Llegamos a la virgen cala Pedrosa que se abre estrechamente hacia el mar con la Illa Pedrosa delante. Te recomendamos darte un baño de refresco porque vieneun tramo exigente hasta cala Ferriol. «Escalando» un poco desde cala Pedrosa, el sendero sigue por los acantilados y nada más dejar atrás cala Pedrosa se tiene una panorámica excelente de la Foradada.

El camino sube fuertemente por los acantilados hasta un tramo llano para después bajar hasta Cala Ferriol. Esta es más ancha que cala Pedrosa y también tiene islotes en su embocadura al mar. Esta cala tiene una gran importancia ecológica ya que en su fondo hay enormes praderas de posidónea. Esto hace que el agua tenga un color cristalino cautivador.

Dificultad: Alta

Tiempo: 2h 30min

Dónde aparcar en L’Estartit: Aparcamiento gratuito

Dónde aparcar en Cala Montgó: Aparcamiento gratuito


Cala Ferriol – Cala Montgó

Acantilados, tramuntana, bosque y calas, así se podría describir este tramo de camino de ronda. Su singularidad son sus acantilados de gran altura y las increíbles panorámicas que nos ofrece.

Desde cala Ferriol subiremos por el arroyo que baja desde el Plà del Milà. Siguiendo el GR-92 hay que continuar hasta que gira a la derecha para encaminarse hacia los espectaculares acantilados de punta Ventosa y punta del Milà.

A continuación el camino transcurre por bosques que dan a calas y acantilados. Poco a poco vamos entrando en la Cala de Montgó y finalmente llegamos a la platja de Montgó.

Dificultad: Media

Tiempo: 2h

Dónde aparcar en L’Estartit: Aparcamiento gratuito

Dónde aparcar en Cala Montgó: Aparcamiento gratuito

Roses – Cap Norfeu

Para los que tengan ganas de adentrarse de lleno en esta costa no pueden dejar de visitar su parte norte, una de las zonas más emblemáticas y espectaculares de la Costa Brava, el Parc Natural del cap de Creus. Una costa abrupta y accidentada que guarda calas vírgenes cristalinas. Un paisaje lleno de esencia mediterránea y contrastes visuales que te dejan sin aliento.

Desde el faro de Roses, por la carretera de Canyelles, empezaremos a tirar hacia cala Montjoi en un sin fin de calas y bonitas puntas rocosas recortadas en el mar. Pasaremos por la platja de Canyelles, la cristalina platja de Bonifaci, la de l’Almadrava, punta Falconera, cala Murtra… Un regalo para la vista que no nos va abandonar en todo el Cabo de Creus.

Así llegamos hasta Cala Montjoi famosa por su belleza y por albergar el recientemente estrenado restaurante de Ferran Adrià elBulli1846. Tras cala Montjoi, vienen cala Calitjar y cala Pelosa.

Pasado cala Pelosa puedes continuar subir por el puig del Gall para llegar a cala Jòncols. y si sigues bordeando la costa llegarás hasta cap Norfeu con sus espectaculares vistas.

Dificultad: Fácil

Tiempo: 2h

Dónde aparcar en Roses: Zona residencial de parquing

Dónde aparcar en Cala Pelosa: Aparcamiento de Cala Pelosa

Cadaqués – Faro del Cap de Creus

Desde Cadaqués salimos en dirección Portlligat. Este pequeño pueblo es conocido internacionalmente por haber sido el lugar de residencia de Salvador Dalí en la casa que hoy es el Museo Dalí y que no te puedes perder. Pero Portlligat también alberga una gran cantidad de posidonia lo que hace que sus aguas tengan un color cristalino.

Seguimos la ruta por la carretera de Cadaqués al cap de Creus hasta que nos encontramos una señal a la derecha pasado una finca. Hay que tomar ese camino que pasa entre olivares en dirección Cabo de Creus. Pasaremos por playas espectaculares como la des Jonquet, Sant Lluís, Platja de Guillola, Cala Torta, Cala Jugadora hasta llegar al faro del Cap de Creus.

Continuando por el GR-11 no muy lejos de allí se encuentra el Paratge de Tudela, uno de los rincones más espectaculares del Parque Natural del Cap de Creus. Además de su importancia natural, este lugar es famoso por las formas de sus rocas que durante millones de años el agua y la tramontana han erosionado. Unas formas que se parecen a una águila, un camello o un conejo entre muchas otras que sirvieron de inspiración a Dalí.  Dificultad: Alta

Tiempo: 2h 3omin

Dónde aparcar en Cadaqués: Aparcamiento de pago

Dónde aparcar en el Paratge de Tudela: Aparcamiento del Paratge de Tudela