BEGUR

Situado en el corazón del Empordà, el pueblo de Begur y sus playas configuran uno de los lugares más maravillosos de la Costa Brava. Su término municipal está formado por un conjunto de colinas llamado Macizo de Begur, y un extenso litoral, bañado por el mar Mediterráneo.



Tanto el casco antiguo de Begur, formado por múltiples monumentos que han quedado como legado de los momentos más significativos de su historia; como el pequeño núcleo románico de Esclanyà, o las ocho calas y pequeñas playas que pertenecen a Begur, configuran un conjunto, y un entorno paisajístico, inigualables.

Centro Histórico




Begur es un pueblo con una profunda personalidad histórica. Al abrigo de su castillo medieval, coraleros, pescadores, indianos y del corcho han protagonizado brillantes páginas de una historia que se refleja en cada calle, en cada casa y en cada rincón del pueblo.

La imagen más conocida de Begur es sin duda el castillo medieval que preside el municipio, pero encontramos también otros lugares interesantes para visitar, como las numerosas casas indianas (edificios de estilo colonial, construidos por begurenses que el siglo XIX emigraron a «las Américas «huyendo de la crisis económica del momento, y que regresaron posteriormente con una importante fortuna), las torres de defensa del siglo XVI (legado del tiempo en que los piratas navegaban por el Mediterráneo y construidas por los begurenses como medio de refugio contra sus asaltos ), la iglesia (edificio de estilo gótico dedicado a San Pedro) u otros edificios históricos como el Casino Cultural o las Escuelas Viejas.

No hay que olvidar sus playas, con calas de aguas transparentes y que regularmente están sin mucha ocupación.















CORÇÁ


Corçà es una villa y municipio de la comarca del Baix Empordà que está formado por el núcleo principal de Corçà y los de Casavells, Cassà de Pelràs, además de los vecindarios de Anyells y Planils.

El pueblo de Corçà es mencionado por primera vez en el año 878 en un precepto de Luis el Tartamudo, el rey franco que dominaba estas tierras. El documento hace referencia a una de las posesiones del obispo de Gerona con el nombre de Quartianum. En la documentación del año 881 que confirma las posesiones del obispo, el pueblo está mencionado como Quertiano; más tarde, en el siglo XI, pasa a llamarse Quarciano y finalmente, en el siglo XVII, le llaman Corciano a los documentos en latín y Corsá (Corçà) en catalán.

El municipio de Corçà presenta una actividad diversa con un sector, principalmente, agrícola en Casavells y Matajudaica, y un sector comercial y multidisciplinar en Corçà que conforma, a la vez, un interesante centro histórico y un importante patrimonio histórico y arquitectónico.


La iglesia parroquial de Sant Julià y Santa Basilissa, documentada en 1065, es un gran edificio del siglo XVIII construido sobre un templo anterior, románico, de los siglos XII y XIII, algunas partes del cual subsisten.

La población de Corçà integra el vecindario y/o barrio de Santa Cristina, que se construyó durante la década de los setenta. Este barrio tomó el nombre de la ermita románica de Santa Cristina, situada a unos cientos de metros del núcleo de Corçà. Es un monumento protegido con categoría BCIL e incluido en el Inventario del Patrimonio Arquitectónico Catalán.

 

EMPURIES (Ruinas de)



Empúries es el único yacimiento arqueológico de la Península Ibérica donde conviven los restos de una ciudad griega Emporion con las de una ciudad romana, Emporiae. Es también la puerta de entrada de la cultura clásica: 10 siglos de historia que transformaron para siempre los antiguos pueblos íberos que habitaban allí.

El primer establecimiento de los griegos fue en el siglo VI a.C. en una pequeña isla frente a la costa del golfo de Roses (Palaia Polis, ciudad antigua), aunque luego se desplazaron a tierra firme para fundar lo que se conoce como la Neápolis, ciudad nueva. En el año 218 a.C., el puerto emporitano sirvió de punto de entrada a la Península para las tropas romanas en su lucha contra el ejército cartaginés. Entre los siglos VI a.C. y V d.C., Empúries ha sido puerto, enclave comercial, colonia occidental de Grecia, primer campamento romano de la Península, próspera ciudad romana...

Las ruinas griegas actuales pertenecen a la ciudad de época helenística. Durante la visita encontraremos los recintos de Asclepio y Serapis, la pequeña industria donde se elaboraban conservas y salsas de pescado, el Ágora o plaza pública y los restos de pavimento de una sala de banquetes con una inscripción en griego.

De época romana destaca la Domus 1 con los mosaicos que decoraban el suelo, la Insula 30 (zona ocupada por las termas públicas de la ciudad), el Foro, los restos de la Basílica y la Curia y las tabernae o tiendas.





A medio camino del itinerario se puede visitar el museo monográfico de las excavaciones de Empúries que custodia la excepcional escultura original de Asclepio hallada en el yacimiento.

Se trata pues de un espacio privilegiado para entender la evolución del urbanismo griego y romano y un punto de inflexión en la historia de la Península Ibérica. Actualmente es una de las sedes del Museo de Arqueología de Cataluña.

De hecho, este yacimiento, que empezó a excavarse en 1908, sigue estando vivo. En él se siguen encontrando nuevos tesoros que alimentan un relato histórico que se puede conocer de cerca en la sede del Museu d’Arqueologia de Catalunya, que dispone de centro de investigación, conservación, documentación y difusión de su patrimonio arqueológico.


EMPORION

La ciudad griega no se fundó hasta la primera mitad del siglo VI aC, cuando los comerciantes griegos de Focea se establecieron al sur de la bahía de Roses y nombraron al lugar Palaia Polis. Poco después fundaron un nuevo núcleo urbano, la Neapolis, que junto al primigenio formaban la ciudad griega de Emporion.

Desde su asentamiento hasta la llegada de los romanos en el 218 aC, los griegos alzaron construcciones que aún se conservan. Desde la muralla meridional hasta el Asklepieion – un centro terapéutico consagrado al dios de la medicina – o el Serapieion – santuario dedicado a Isis y a Zeus Serapis, divinidades egipcias –, la importancia de los vestigios que se conservan es mayúscula.



La factoría de salazones, donde se elaboraban conservas y salsas de pescado, dan cuenta de la intensa actividad pesquera de los griegos, como lo hace también la estoa – donde se llevaban a cabo los intercambios comerciales – o el macellum – un pequeño mercado.

EMPORIAE

La ciudad romana de Emporiaese construyó a inicios del siglo I aC aprovechando la estructura de un campamento militar que levantó Marco Porcio Catón un siglo antes. En época del emperador Augusto, la ciudad griega y la romana se unieron física y jurídicamente bajo el nombre de Municipium Emporiae, que fue abandonada finalmente en la segunda mitad del siglo III dC.

En el área de la ciudad romana se encuentra la domus de los mosaicos, la que fue una de las casas más importantes de la ciudad, bajo la cual se conserva el Criptopórtico, un espacio subterráneo ubicado bajo su peristilo. Además de otras dos grandes casas, pueden observarse las termas públicas, el fórum – donde se encuentran la basílica, la curia y el templo capitolino –, latabernae – donde se concentraban las casas más humildes y las tiendas –, el anfiteatro y la palestra.












EMPURIES

Se trata de un vecindario dependiente de L’Escala, conservado como pueblo medieval. En tiempo pasado había sido una península y acogió los primeros habitantes a partir del siglo IX a. C. Tres siglos después, estableció relaciones comerciales con fenicios, púnicos y foceos masaliotas, lo que marcó el inicio de las negociaciones que hicieron de Empúries uno de los puertos más importantes del Mediterráneo. Desde entonces, Sant Martí d’Empúries ha estado siempre habitado de forma continuada.

Hasta el 1064, Sant Martí fue sede del condado de Empúries. Se conserva una buena parte de la muralla medieval. La iglesia de Sant Martí se construyó en 1538, sobre el templo prerrománico del año 926. En contraste con el carácter medieval de la población, en Sant Martí encontramos la Casa Forestal, de estilo modernista, actualmente sede de la fundación Iberia Graeca. Justo delante están los restos del antiguo castillo, que inspiró a Víctor Mora, creador del cómic Capitán Trueno, como sede residencial del héroe.

Vale la pena recorrer las calles estrechas de Sant Martí. En la plaza Mayor hay varios restaurantes con interesantes propuestas gastronómicas. Una vez visitado este núcleo, también es muy recomendable recorrer el paseo de Empúries, que une Sant Martí con el casco urbano de L’Escala. En un par de kilómetros es posible descubrir las playas de Empúries, pasar justo por el lado del yacimiento grecorromano de Empúries y ver el antiguo Moll Grec.


Iglesia parroquial de Sant Martí d’Empúries

La iglesia parroquial de Sant Martí d’Empúries está situada dentro del casco antiguo de Sant Martí d’Empúries, en medio de la plaza Mayor, y edificada sobre los restos del foso del castillo medieval.

Es un edificio gótico tardío que se inició en 1507 (tal como señala una de las lápidas de la fachada) y se concluyó hacia el 1538. Anteriormente hubo una iglesia románica, pero no es posible asegurar que estuviese en el mismo lugar. Consta de una sola nave y en la fachada hay un rosetón y una portada de arco ojival. La ornamentación está muy desgastada.

Encima de la puerta se encuentran las lápidas conmemorativas, la del siglo X, la del XIII y la del XVI, correspondientes a las diversas obras realizadas en la iglesia antigua y en la nueva. Entre los sillares del paramento hay numerosos fragmentos de barro grecorromano. En el interior destacan las claves de bóveda, varios altares paleocristianos y una pica bautismal románica. Está protegida como Bien Cultural de Interés Local.

Muralla de Sant Martí d'Empúries

El conjunto de muralla del siglo XIII se conserva en su mayor parte. Hay lienzos de muros almenados en el lado norte y a poniente, y algunos vestigios en otros sectores. También hallamos restos de alguna torre. Destaca especialmente el portal del ángulo suroeste. Junto a la iglesia están los restos de una torre de planta circular correspondiente al recinto amurallado del alto medievo. Están incluidos en el inventario del patrimonio arquitectónico de Cataluña.

Castillo de Sant Martí d’Empúries

Situado dentro del casco urbano de Sant Martí d’Empúries, los restos se hallan en el lado sur de la plaza Mayor. El portal y el muro son los únicos elementos conservados del antiguo castillo. Data de los siglos XIII-XIV. Está incluido en el inventario del patrimonio arquitectónico de Cataluña. El creador del cómic Capitán Trueno se inspiró en este castillo como residencia del héroe.

Jardín Víctor Català

El lugar fue construido por encargo de la escritora Caterina Albert i Paradís (L’Escala, 1869-1966), conocida con el seudónimo de Víctor Català.

Concretamente, en el lugar donde hay un banco de piedra con un coronamiento sinuoso y, a su lado, un falso pozo construido con sillares de piedra, con el basamento decorado.

El espacio, situado dentro del núcleo amurallado de Sant Martí d’Empúries, en el sector norte del vecindario, es un jardín de planta rectangular, que aprovecha el tramo norte de la muralla medieval de Sant Martí como uno de los muros de valla del recinto; aunque permanece abierto, es de propiedad privada. Está incluido en el inventario del patrimonio arquitectónico de Cataluña.

Casa del Servei Forestal

Casa dels Forestals se remonta al año 1910. Está situada junto a la iglesia de Sant Martí d’Empúries, y actualmente acoge la sede de la Fundación Iberia Graeca. La fachada principal, con un cuerpo a modo de torre, tiene un estilo que mezcla elementos de carácter modernista. Las fachadas lateral y posterior, en cambio, se abren con unas galerías rectangulares, con vitrales en el piso superior que recuerdan el art déco. Forma parte del inventario del patrimonio arquitectónico de Cataluña.

Montgó

Cala Montgó se encuentra en la parte más al sur de L’Escala. Se trata de una cala de arena fina y blanca procedente de la erosión calcárea de El Montgrí, protegida por Punta Milà y Punta Montgó. Es una zona en la que se combina un extremo con viviendas de segunda residencia con otro ya situado dentro del Parc Natural del Montgrí, les Illes Medes i el Baix Ter. A caballo entre los términos municipales de L’Escala y Torroella de Montgrí, también encontraréis una buena oferta de restaurantes y bares.

Riells

Por su poco calado, Riells ha sido siempre una zona de baño ideal para toda la familia. Tiene un largo paseo peatonal lleno de comercios, bares, restaurantes y muchas viviendas de segunda residencia. Justo al lado se encuentra el actual puerto pesquero y deportivo de L’Escala y, un poco más allá, la zona de Les Planasses.

El Principito

El paseo de Riells está dedicado a la figura de El Petit Príncep, del libro del escritor francés Saint-Exupéry: El Principito (en francés Le Petit Prince). Sentado sobre un muro de piedra, contempla inmóvil cada salida del sol de la Costa Brava y permite que pequeños y mayores se fotografíen. No es el único personaje de la novela que ha decidido quedarse para siempre en esta preciosa localidad: a pocos metros, en la misma playa, sobre las escaleras de la plaza de L’Univers, el zorro parece atisbar algo en el horizonte. Más adelante vemos una rosa en el suelo, un baobab, rocas volcánicas y las palmeras dibujando las constelaciones de Oriente; todos los elementos para adentrarnos en la magia de la obra de Saint-Exupéry.


Paseo de Empúries

El paseo de Empúries, inaugurado en 1992 con motivo de los Juegos Olímpicos de Barcelona, une Sant Martí d’Empúries con el casco urbano de L’Escala. Es un paseo peatonal y para ciclistas, de unos dos kilómetros, que recorre el litoral de Empúries y que transcurre por lugares de interés como el yacimiento grecorromano de Empúries, el antiguo Moll Grec o el espectacular mirador de Les Coves, entre otros espacios interesantes.

Muelle helenístico

Muelle helenístico del puerto de las antiguas ciudades griega y romana de Empúries, en bastante buen estado de conservación. Se construyó en el siglo I a. C. y actualmente está situado en uno de los extremos de la playa de El Moll Grec.

Majestuoso, con dos mil años de historia entre sus rocas, este muelle recuerda a los bañistas que esta fue la puerta de entrada de las civilizaciones griega y romana a la península Ibérica. Bajo el agua que lo rodea, se conservan todavía viejas estructuras de este importante puerto, que en su mayor parte quedó cubierto por la tierra con el paso de los siglos.

Hostal Empúries

El Hostal Empúries está situado al norte del casco urbano de L’Escala, entre la playa de El Portitxol y las ruinas de Empúries, en el mismo paseo de Empúries. Inicialmente, el edificio era una cafetería, denominada Villa Teresita, construido en 1914 por Josep Paradís i Gambó. Al descubrirse los restos griegos y romanos de su entorno, se reconvirtió en un hostal para alojar a los arqueólogos y a los turistas. Es así como nació en 1919 el Hostal Empúries. Forma parte del inventario del patrimonio arquitectónico de Cataluña.

Mirador de les Coves

Si recorréis el paseo de Empúries, no dejéis de visitar el mirador de Les Coves. Lo encontraréis entre las playas de El Portitxol y de El Rec del Molí, y podréis acceder a él desde los dos extremos a través de unas preciosas escaleras de madera. También hay un camino que conduce allí directamente. Varios bancos hacen de este un lugar ideal para detenerse y disfrutar de unas extraordinarias vistas sobre el litoral de Empúries, la bahía de Roses y el casco urbano de L’Escala. A pocos metros, el arco de El Portitxol, creado de forma natural en la zona rocallosa del extremo sur de la playa que lleva el mismo nombre, es también una visita obligada.


Museo de Arqueología de Cataluña - Empúries (MAC)  (ver Empúries)

Empúries fue la puerta de entrada de la cultura griega y romana a la península Ibérica. Se conservan en el yacimiento los restos de una ciudad griega —el enclave colonial de Emporion— y de una ciudad romana —la antigua Emporiae, creada a inicios del siglo I a. C. sobre las estructuras de un campamento militar romano instalado durante el siglo anterior.

Los mosaicos de las viejas casas señoriales, la escultura de Asclepio o el imponente foro romano son de visita obligada. Desde el MAC-Empúries se organizan visitas guiadas muy interesantes.

Las primeras excavaciones del recinto empezaron en 1908, y desde entonces se ha impulsado una constante recuperación científica.

En las ruinas de Empúries se pueden visitar la ciudad griega, la ciudad romana y el Museo de Arqueología.

Durante el verano se organizan visitas teatralizadas y para familias en diferentes idiomas.

Horarios Del 16 de febrero al 31 de mayo  de Lunes a Domingo 10/18   

Tarifas

Precio incluye visita al yacimiento, museo y, audioguía para el público individual. (jubilados 5)