MOLINOS


El principal atractivo turístico de Molinos son sus espectaculares Grutas de Cristal, un gran conjunto de formaciones kársticas, únicas en Europa, donde abundan sorprendentes estalactitas y estalagmitas. En su interior fue descubierto el homínido más antiguo de Aragón, de 25.000 años de antigüedad, conocido como “el hombre de Molinos”. Sus restos están expuestos en el museo de la localidad.


En el casco urbano, de empinadas callejuelas, sobresale la iglesia parroquial de Nuestra Señora de las Nieves, una bella construcción del siglo XV dentro de los cánones del gótico levantino. En la plaza del Ayuntamiento podrás contemplar algunos edificios de porte nobiliario como el de la Casa Consistorial.

Molinos forma parte del Parque Cultural del Maestrazgo, un vasto territorio con un rico patrimonio natural y cultural, donde se combinan una impresionante geología y yacimientos arqueológicos con valiosos ejemplos del gótico levantino, la arquitectura renacentista y el barroco.

Si te gusta el senderismo, Molinos ofrece numerosas rutas para disfrutar de la naturaleza del Maestrazgo. Puedes partir desde la localidad hasta Ejulve, siguiendo el curso del río Guadalopillo, o remontar el barranco de Baticambras hasta la cueva del mismo nombre. A pocos kilómetros se encuentra también uno de los espacios naturales más espectaculares de la zona, el salto del Pozo.

 










TRONCHÓN


He aquí un claro ejemplo de un comentario que, he realice en el post dedicado al Maestrazgo.

Tras dar dos vueltas, ya que no nos parecía la entrada del pueblo, lo que debía ser, pues nos lanzamos a la aventura de tomar este singular camino (el que estaba señalizado), tras entrar en "singulares" calles, nuestro GPS no llevo a lo que suponemos es, la plaza mayor, con un cartel de Escuela el Castillo, Oficina de Turismo. Cerrado a cal y canto, nos bajamos del coche y caminamos por sus estrechas calles, y sinceramente nada vimos, pero nada, ni incluso seres humanos, en la supuesta plaza del ajuntamiento un mercedes benz que, supusimos era del señor alcalde, pero nada más. 

Todo aquello que yo había recopilado para la visita, se desvaneció, no digo que no estuviera, pero a simple vista no lo vimos, y nadie nos pudo sacar de nuestra ignorancia.

Era un jueves sobre las 11:oo de la mañana. Lean lo anterior, y lo posterior, y verán que no es el mismo pueblo. 

La villa de Tronchón está ubicada a 1009 metros sobre el nivel del mar, a los pies de la Muela Monchén. La orografía de su territorio le ha conferido una situación de cierto aislamiento con respecto a las vías de comunicación principales, lo que ha marcado su devenir histórico.


Recorrido histórico

Tronchón fue reconquistado por Alfonso II y donado posteriormente a Gastón, Maestre de la Orden de Sant Redentor. En el año 1212 pasó a la orden del Temple con los restantes pueblos que formaron la Baylía de Cantavieja. El maestre Arnaldo de Castronovo concedió a Tronchón la Carta de población en 1272. La localidad pasó posteriormente a manos de la Orden de San Juan hasta las desamortizaciones del siglo XIX. Durante este siglo sufrió diversos avatares, teniendo un papel fundamental en el desarrollo de las guerras de la Independencia y Carlistas.

Su economía actual se basa principalmente en actividades del sector primario, tanto agricultura como ganadería. Sin embargo, esta localidad ha sido reconocida durante años por su peculiar industria artesanal. En el último tercio del siglo XVIII se puede comprobar el floreciente desarrollo en Tronchón de tres industrias artesanas derivadas de productos propios del terreno y constituyó la base del sustento de una gran parte de los habitantes de la Villa: el queso de Tronchón, los sombreros de fieltro y la cerámica. En Tronchón se fabricaban los curiosos sombreros de pelo de conejo, que requerían de una abundante mano de obra debido a su compleja manufactura.


El queso que debió enamorar a Cervantes

Además, en esta localidad se produce el principal reclamo gastronómico de la comarca del Maestrazgo: el queso de Tronchón. Este producto se elabora desde antiguo y, aunque no es posible fijar la fecha de inicio de su fabricación, sabemos que en el siglo XVII ya gozaba de cierta fama, puesto que, en 1615, cuando se publica la 2ª parte de “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha”, aparece nombrado en un par de capítulos. Esto nos indica que Cervantes era conocedor del queso de Tronchón y, dado lo despacio que en aquella época viajaban las noticias, hay que suponerle ya celebridad al menos cien años antes.

Su elaboración es siempre artesana, a base de leche de oveja principalmente. Tiene forma de rosco, circular, su corteza es lisa, cerosa, sin mohos y de color marfil a amarillo pálido. El interior es cerrado, sin ojos o con pequeños orificios del tamaño de la cabeza de un alfiler. En estos momentos, este producto es elaborado y comercializado por los queseros artesanos  Tronchón S.L.

Pero el queso no lo es todo

Tronchón también posee un significativo patrimonio arquitectónico. Esto se materializa en el año 1983, cuando se declaró Conjunto Histórico Artístico. Destaca por encima del resto la iglesia de Santa María Magdalena (cerrada), construida entre 1612 y 1625, y que posee una monumental torre de sillería fechada en 1797. Frente a esta se encuentra el ayuntamiento, de 1556 (cerrado), con su lonja de cuatro arcos, y las antiguas Carnicerías adosadas al mismo. Cerca de estos se sitúa el antiguo Horno y la denominada Cárcel Antigua, edificio gótico de sillería parcialmente excavado en la cantera.

El conjunto monumental del entorno de la iglesia se completa con el Portal del Val, antigua salida de la villa del siglo XVIII, junto con las casas del Santo y del Castillo, que según la tradición se asientan sobre un convento y el castillo, respectivamente. Dispersos por el resto de la villa también hay otros muchos edificios de interés. Destacamos los restos de una posible portada románica hipotéticamente vinculada a la antigua iglesia (Cementerio Viejo), diversas casonas, como la de los Marqueses de Valdeolivo, Rectoral y Monforte, la Cárcel Nueva y los portales de San Miguel y Santa Bárbara, este último con una capilla barroca.


Asimismo, pueden encontrarse otros edificios de interés dispersos por el municipio: la fuente de sillería y el lavadero; la ermita de Santa Ana, a cuyo pie se asienta la villa; la peculiar ermita del Tremedal, de planta circular, otros lavaderos. Además, podemos encontrar multitud de masías entre las que destaca Mas de Torre Piquer, recogida en el Inventario de Castillos considerados Bien de Interés Cultural.

¿Te interesa conocer más? Contacta con la Oficina de Turismo de Tronchón o en la web de Tronchón (cerrada).

 

CASTELLOTE

 


Su espectacular y estratégico emplazamiento, en las faldas de la Atalaya, y sus numerosos monumentos naturales y urbanísticos, hacen de Castellote un lugar de especial interés. Fue incoado Conjunto Histórico el 1 de julio de 1982 y declarado Bien de Interés Cultural en el año 2007 por el Gobierno de Aragón.

El periodo más remoto de su historia queda patente en el yacimiento paleontológico de los troncos fósiles del Barranquillo. La primera mención sobre Castellote que ha llegado hasta nuestros días data de 1158, la cual la sitúa entre los límites del obispado de Zaragoza.


A partir de ese momento Castellote se consolida como una plaza de gran importancia en la reconquista contra los musulmanes. Primero dependió del noble Español de Castellot, para pasar después a la Orden del Santo Redentor de Alfambra y, finalmente, a los caballeros templarios. Estos ostentarán el poder hasta la disolución de la orden a principios del siglo XIV, sirviendo entonces como centro de encomienda. Pasará después a ser propiedad de los caballeros Sanjuanistas u Hospitalarios, hasta la desaparición de las Órdenes Militares.


Castellote alberga en la actualidad dos centros de interpretación relacionados con su patrimonio. Estos son la sede de Dinópolis, Bosque Pétreo, con la paleobotánica como hilo conductor, y el centro de Interpretación de la Orden del Temple.

En su término municipal se ubican las siguientes pedanías: Abenfigo, Las Planas de Castellote, Luco de Berdón, Dos Torres de Mercader y Ladruñan,


MAESTRAZGO

Mapa de las comarcas de la CCAA de Aragón

El Maestrazgo se extiende por el norte de la provincia valenciana de Castellón y el sureste de la provincia aragonesa de Teruel.

El nombre de Maestrazgo deriva del término maestre, ya que estos territorios se encontraban bajo la jurisdicción del Gran maestre de las órdenes militares del Temple. Debido a esto algunos lugares conservan cascos históricos medievales, recintos amurallados o restos de castillo que demuestran el carácter defensivo y fronterizo que tuvieron estas tierras.

Durante el trayecto por la comarca, veremos desde profundos desfiladeros hasta bosques de arces y pinares, fósiles y huellas de dinosaurios; paredes verticales de formas imposibles como sucede con los Órganos de Montoro; nacimientos de ríos, que dejan un maravilloso paisaje, y que invitan a la realización de paseos. Son parajes llenos de contrastes, que ofrecen muchas posibilidades para los amantes de la naturaleza y la aventura.

En general fue una zona que nos decepcionó bastante, hay que visitar todo aquello que te recomiendan, para después uno, sacar sus propias conclusiones.

Si tengo en cuenta, y lo tengo que, hemos recorrido bastantes lugares de nuestra geografía, y no hago comparativos con otros lugares, porqué todos son distintos, esta zona es de las menos ricas para el turista frecuente.

Siempre bromeo diciendo que un día publicaré un artículo con los pueblos más feos de España, en rivalidad con los más hermosos, que los hay a porrillo, pero claro todos quieren ser bonitos, y para unos, en especial los que habitan en el, incluso para aquellos que se marcharon a las grandes ciudades, regularmente regresan a sus "encantadores" pueblos, sus recuerdos son de ellos, no de los foráneos. 

Por otro lado estos pueblos luchan para salir en todos los programas de "Los Pueblos más Bonitos", pero pocos hacen algo para que lo sean. Ejemplos son feos del carallo, pero tienen una hermosa iglesia que, siempre está cerrada. Lo mismo sucede con un palacio, casa señorial o ayuntamiento, pero no son accesibles.

Nos hemos llegado a encontrar con pueblos que, casi no están señalizados para llegar, que todo, pero todo esta cerrado, incluso los bares (sacrilegio hispano), pero otros ni lo tienen.

En este viaje incluso hemos tenido problemas para comer, ya que si había restaurantes, pero estaban cerrados, solo abren los fines de semana, lo entendemos pero, si no tienes nada que ver, ni comer, no pidas ser un hermoso pueblo, simplemente porqué por allí paso Maradona cuando jugaba a fútbol.

El tema de los días de visita son, como los horarios, hay que ponerlos en todas partes y cumplirlos, porqué también hay aquellos que ponen de 10 a 13:30 y, a las 11 aún no hay nadie.

Si uno quiere turismo, tiene que hacer cosas para que vengan, pero también hay que sacrificarse para que saquen una buena impresión.

Incluso en El Maestrazgo, muchos incluyen Morella en su territorio, cuando corresponde a la Comarca dels Ports, pero el nombre de Morella, ayuda a visitar la comarca, donde hay cosas destacables, que iremos mencionando a partir de este post.

Quizás el más curioso de cuantos hemos visitado es Tronchón, donde acceder al pueblo es una auténtica aventura, y esto que íbamos con un vehículo no muy grande, la oficina de turismo, la iglesia, y la vida en si, cerrada o inexistente, pero tanto a la entrada, como a la salida vimos una buena publicidad del queso de Tronchón, que reconozco es muy sabroso, pero nada más a ver, tomar o degustar.






MORELLA


Esta lista de los mejores lugares que ver en Morella te ayudará a organizar la visita a uno de los pueblos con más encanto de Castellón, aprovechando al máximo el tiempo.

Situada al norte de la provincia de Castellón, en un paisaje montañoso, y a solo 60 kilómetros de la costa, esta pequeña ciudad amurallada culminada por un imponente castillo enamora a primera vista por su estilo medieval y sus callejuelas adoquinadas que te llevarán por todos sus rincones con encanto.

Durante su larga historia han pasado diferentes civilizaciones y ha sido escenario de batallas como las dos que libró El Cid Campeador, aunque no fue hasta la época medieval que llegó a su máximo esplendor dando forma a la Morella actual.

Aunque una visita exhaustiva al castillo te puede llevar un par de horas, aunque mi criterio es que más que un castillo visitable, es una ruina muy bien conservada, recomendado la subida, para personas con buenas piernas, en caso contrario se puede abstener de hacer la subida, y dedicar un mayor tiempo a la Basílica de Santa Maria que, si lo merece plenamente, esto si, las vistas desde lo alto del castillo son espectaculares. Creemos que con medio día es suficiente para conocer todas las joyas de esta localidad, declarada Conjunto Histórico-Artístico, y probar alguno de sus platos más típicos como la sopa morellana, las croquetas morellanas, el conejo con caracoles o los flaons.

Miradores de Morella

Viniendo desde Molinos, antes de llegar a Morella, a la altura del restaurante El Cazador,  merece la pena pararse, para disfrutar de unas fantásticas vistas del castillo y, las casas blancas escalonadas en la ladera de la montaña, en la parte alta de una cima rocosa.

Otra de las cosas que hacer en Morella antes de aparcar es acercarte a otro mirador ubicado en una área de autocaravanas que ofrece unas vistas laterales del pueblo igual de impresionantes y desde donde se aprecia mejor la muralla y su principal acceso, la Puerta de San Miguel.

Acueducto

Antes de empezar a visitar el centro histórico también puedes acercarte en coche al Acueducto, una infraestructura hidráulica construida entre los siglos XIII y XIV, y otro de los lugares que ver en Morella.

Esta construcción de estilo gótico valenciano e inspirada en los acueductos romanos se utilizó para traer agua a la población de Morella desde el acuífero de la fuente de Vinatxos a la plaza de La Font, donde se ubica el aljibe.

Torres de Sant Miquel

Después de dejar el coche en el parking (solo pueden acceder al centro histórico en vehículo los vecinos) situado cerca de las Torres de Sant Miquel, puedes empezar la visita a Morella por este punto.

Las Torres de Sant Miquel forman parte de la muralla medieval que rodea la ciudad y eran el principal acceso al centro histórico. En la actualidad se pueden visitar las dos torres gemelas que flanquean la puerta y acceder a la parte superior para realizar un pequeño tramo de la muralla hasta el cercano Portal de la Nevera, situado cerca del pozo donde se guardaba la nieve.

Para conocer mejor la historia de la ciudad y no perderte nada importante te aconsejamos reservar esta visita guiada o este tour privado, especial para grupos.




Murallas de Morella

Las murallas, de origen musulmán, fueron reconstruidas después de la Reconquista de Jaume I y se han convertido en uno de los imprescindibles que visitar en Morella.

En la actualidad se conservan hasta 2 kilómetros de muralla que alcanzan alturas de hasta 15 metros y un espesor de 2 metros, además de estar flanqueada por 7 puertas de las que destacan la Puerta de Sant Mateu y la dels Estudis y 10 torres como la Torre Vella o la Torre del Rey.

Una buena forma de ver la magnitud de la muralla es hacer un ruta circular de unos 3 kilómetros alrededor de la muralla por un camino que empieza en las Torres de San Miquel.


Temps de Dinosaures

Al cruzar el Portal de Sant Miquel te encontrarás a pocos metros el Museo Temps de Dinosaures, situado junto a la antigua iglesia de Sant Miquel y que alberga una importante colección de fósiles de dinosaurios y restos de fauna marina.

Las tierras arcillosas de esta zona permitieron conservar restos de dinosaurios que vivieron en esta zona durante siglos como los del Iguanodon, del que se ha realizado una reproducción a escala real.

Sin duda, este museo es uno de los lugares que ver en Morella más interesantes para los aficionados a los dinosaurios y para los más pequeños, ya que también tiene un Escape Room para jugar en familia o con amigos.

Horario de visita: todos los días de 11h a 14h y de 16h a 19h.

 Ajuntamiento de Morella

Bajando por la calle de la Mare de Déu del Pilar te encontrarás con el Ayuntamiento, un ejemplo del gótico civil construido en el siglo XIV y otro de los lugares que visitar en Morella.

Este edificio que se le otorgó el premio Europa Nostra por la recuperación arquitectónica, alberga en su interior exposiciones temporales gratuitas que son la excusa perfecta para pasear por sus interesantes salas de estilo medieval como la Sala de Justicia, la Sala del Consejo, la Lonja y la Prisión (1,5 euros).

Calle Blasco de Alagón

Recorrer toda la calle comercial Blasco de Alagón, que cruza el centro histórico e ir parando en sus comercios, es una de las mejores cosas que hacer en Morella.

Flanqueada por soportales y casas nobiliarias del siglo XVI, esta calle tiene numerosos locales donde comprar los productos típicos de la tierra como la manta Orellana o comestibles como embutidos, quesos, trufa negra, membrillo y sobre todo, dulces como los flaons y las almendradas que te advertimos, están deliciosos y son realmente adictivos.

Llegados a este punto de la ruta probablemente empieces a tener hambre. Si es así y quieres probar platos típicos como las croquetas morellanas, la olla masovera o la sopa morellana te recomendamos Mesón del Pastor, Daluan o Vinatea, tres de los mejores restaurantes donde comer en Morella.

Después de comer puedes dar un paseo por la calles adyacentes a Blasco de Alagón como la Costa de Borrás y Calle García, que formaban parte de la antigua judería de Morella.

Pla de l’Estudi

La Calle Blasco de Alagón termina en la plaza Pla de l’Estudi que ofrece unas fantásticas vistas al castillo y es otro de los lugares que ver en Morella imprescindibles.

Esta plaza, abierta en uno de sus laterales, enamora por sus fachadas blancas y balcones de madera, y por un gran reloj de sol obra del escultor morellano Joan Valle, situado en el centro.

Desde la parte abierta de la plaza tendrás unas magníficas vistas al paisaje montañoso de Castellón y del tramo de muralla del Portal de l’Estudi.

Convento de Sant Francesc

El Convento de Sant Francesc, que en unos años formará parte de un parador nacional, es otra de las maravillas de Morella.

Este conjunto monástico construido en estilo gótico por la orden franciscana en el siglo XIV, destaca por su bello claustro sin techo, la iglesia y la increíble sala capitular que conserva varias pinturas al fresco del siglo XV, que representan el Árbol de la Vida y la Danza de la Muerte.

Quizás aún este cerrado por reformas.





Basílica de Santa María

La Basílica Arciprestal Santa María la Mayor es uno de los templos más bonitos de España y otro de los lugares imprescindibles que ver en Morella.

Esta joya del gótico valenciano y renacentista construida entre los siglos XIII y XVI enamora a primera vista por sus dos impresionantes portales: el de los Apóstoles y el de las Vírgenes, en su alargada fachada.

Después de observar todos los detalles de las esculturas de la fachada, puedes entrar en el interior (3 euros) para ver el coro y su escalera de caracol, la escena del Juicio final del trascoro y el enorme retablo churrigueresco del Altar Mayor.

Para conocer los horarios puedes consultar su página oficial.







Castillo

Desde la zona de la plaza de toros, cerca del basílica, puedes acceder al castillo (3,5 euros) construido en lo alto de una gran roca para controlar el paso natural del interior a la costa y el lugar más importante que visitar en Morella.

Considerada una de la fortalezas más imponentes del Mediterráneo, este castillo ha visto el paso de numerosas civilizaciones como los íberos, romanos, musulmanes, cristianos que han ido dejando su huella, así como de personajes ilustres como el Cid Campeador o Jaume I.

Es importante tener en cuenta que, para disfrutar de las vistas de los tejados rojizos de Morella y alrededores, además de conocer todos sus entresijos y puntos de interés como la plaza de armas, el palacio del gobernador, el aljibe de época romana, la torre de la Pardalea, la prisión, restos de palacios reales y la torre Homenaje, necesitarás unas dos horas.

Horario de visita: todos los días 11h a 19h.





Morella La Vella

Para terminar esta lista de lugares que ver en Morella te proponemos acercarte en coche a las pinturas rupestres de Morella La Vella, situadas a unos 6 kilómetros del centro.

Estas pinturas, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y situadas en la masía de Morella La Vella, cuna de los primeros pobladores de estas tierras, representan principalmente escenas de caza y representaciones de tipo esquemáticos repartidas en varias cuevas, varias de ellas visitables durante los fines de semana a través de la Oficina de Turismo de Morella.