ARTA
La costa de Artà, con 25 km de longitud, conserva todavía su estado natural y ha quedado preservada de las urbanizaciones. Destacan la playa y la formación dunar de sa Canova, el llano costero de la Colònia de Sant Pere, los altos acantilados del Cap de Ferrutx, refugio de algunas de las especies más raras de la flora y la fauna isleñas, como la Paeonia Cambessedesii, el águila pescadora o el halcón peregrino i, finalmente, toda una serie de calas pequeñas con playas de arena que van desde s'Arenalet d'Albarca hasta Cala Torta.
El paisaje del valle, donde se enmarca Artá, todavía conserva extensiones aisladas de encinar, pero se caracteriza por pequeñas parcelas cerradas de pared seca en las que predominan los cultivos de almendros, higueras y algarrobos.
En la montaña domina el cultivo de olivo, hoy prácticamente abandonado, y que aprovechaba las pendientes gracias a la construcción de marges de piedra seca.
La vegetación natural presenta grandes extensiones de carrizo, con la silueta de los palmitos que marcan la personalidad de la zona, y garrigas con abundancia de matas, acebuches y algunos pinares. Este paisaje de la montaña de Artà se ve complementado por los nobles edificios de las antiguas posesiones, símbolos indiscutibles de la importancia que, tiempo atrás, tuvieron las actividades agrarias.
Se trata de una casa señorial de alrededor del siglo XVI, siendo modificada parcialmente al siglo posterior. El edificio se estructura en tres plantas, con una fachada guarnecida y blanqueada, formalmente asimétrica con una disposición desordenada de las oberturas. El impresionante portal de acceso de medio punto es de piedra viva y se puede datar entorno al siglo XVII. Podemos destacar los dos balcones con barandillas de hierro, el ventanal de la bodega y el escupeaguas de la esquina del edificio.
El molino de viento harinero d’en Leu, por su tipología lo podemos datar en torno a los siglos XVII-XVIII. Está formado por una torre de planta circular (sobre una especie de plataforma circular), la cual presenta un portal de marés con el dintel de piedra i un escalón que da acceso al interior. Originalmente, el portal debía ser de medio punto. En la parte superior de la torre hay un ventanal. El paramento está guarnecido y la estructura no conserva ningún tipo de cubierta. En el interior se conservan los restos de la escalera de caracol. La torre de planta cuadrada y prácticamente derruida, está cubierta por bóvedas.
Cas Marquès
Cas Marquès fue propiedad de una de las familias nobles más importantes de Mallorca, los marqueses de Bellpuig, los cuales tenían un gran número de propiedades tanto en Artá como en el resto de la isla. La casa, de origen medieval, ha sido profundamente reformada y ampliada a lo largo de los siglos. Presenta dos alturas y ocupa toda una manzana de casas, cosa que permite que disponga de dos fachadas. En la fachada que da a la calle Rafel Blanes vemos el portal principal de medio punto, sobre el cual está el escudo de armas del marquesado de Bellpuig y la cruz de Santiago. A destacar las balconadas y el alerón del tejado sostenidos por grandes ménsulas. La otra fachada, que mira a la plaza del Trespolet, presenta un portal secundario y otro actualmente tapiado que daba acceso al jardín. Dentro de este gran jardín, cerrado por un gran muro, se pueden observar diversas aberturas que permitían el acceso a los jinetes y carros. A raíz de las constantes luchas nobiliarias a lo largo del siglo XVII se fueron reforzando estos muros, dando, de esta manera, su aspecto fortificado.
En 1921 se conectó Artá con la red ferroviaria de Mallorca, permitiendo un vía de comunicación y de transporte más rápida con Manacor y Palma, proyecto potenciado por capital privado, principalmente del empresario Rafel Blanes. La estación y el conjunto de estructuras secundarias se levantaron en los laterales de la vía, en el tramo que discurre por la avenida de Costa i Llobera. Desgraciadamente, en 1977, el tren dejó de funcionar en esta línea, dejando sin uso este conjunto de edificaciones. El edificio principal, de tres plantas y forma rectangular, actualmente es de propiedad pública y en él destacan la simetría del edificio y las ventanas adinteladas, decoradas con motivos geométricos de cerámica blanca y roja. Al lado hay antigua carbonera y los baños. A parte, en la zona hay tres construcciones más que actualmente están en manos privadas.
Can Rafel Blanes
Corresponde a una casa señorial de estil neoclasicista del año 1897. La simetría y el color blanco y amarillo su fachada la hacen destacar en su entorno. El edificio se estructura en tres alturas, además de levantarse sobre el tejado un cuarto cuerpo a modo de mirador. El elemento arquitectónico más destacable corresponde a la antesala del portal de acceso, que está sustentada por columnas de inspiración jónica, repitiéndose el mismo esquema en la ventana central de la planta noble. El juego de colores de la fachada, las molduras, las ventanas adinteladas y circulares nos muestran un lenguaje arquitectónico muy rico.
Edificio modernista de ca n’Epifani
Situado en la calle del Pou Nou, es el edificio modernista más emblemático e imponente del municipio de Artá. Es un casal modernista construido en 1880, bajo el patrocinio del Sr. Epifani Fàbregues. Según cuenta la tradición oral, Antoni Gaudí diseñó la fachada del edificio a raíz de la fuerte relación de amistad con el propietario. Del edificio podemos destacar la singularidad de la su fachada principal, que presenta una forma ondulada, con entradas y salidas. En frente de ésta encontramos un jardín. Todas las oberturas de la fachada son de medio punto, salvo el portal de acceso adintelado. Los muros, guarnecidos, se hallan decorados por unas bandas horizontales de color amarillento, el mismo que hay en todas las oberturas, decoradas con fajas de la misma tonalidad. El edificio se estructura en dos plantas y un terrado. Actualmente se ha convertido en un hotel de lujo, conservando tanto en la fachada como en el interior la esencia modernista del edificio.
Sa Posada des Olors
Del siglo XVII, fue la residencia de una de les familias más poderosas de Artá: los Font dels Olors. La acumulación de poder y prestigio de esta familia a lo largo del siglo XIX provocó una importante remodelación del edificio como señal de ostentación, dotándolo así de su aspecto actual. El edificio se articula mediante dos cascos de tres alturas, dispuestos perpendicularmente, de manera que conforma un patio interior, actualmente transformado en jardín. En la fachada podemos observar el escudo de la familia y el portal de acceso, de donde nace un camino que no lleva hasta el jardín. En la parte posterior del edificio hay otro patio ajardinado, con unas antiguas cisternas. El uso actual del edificio es de residencia municipal para persones mayores
Morell
Posesión que se ubica en la carretera que une Artá con Alcudia, situada sobre una pequeña elevación bajo la montaña de Ferrutx. Los orígenes de la posesión los podemos encontrar en la época musulmana, ya que en el actual emplazamiento se ubicaba una antigua alquería islámica de la cual no se conserva ningún resto arquitectónico, aunque se puede intuir parte de la estructura defensiva medieval del siglo XIV. El propio archiduque Luís Salvador, en siglo XIX, la describe cuando era propiedad del marqués de Bellpuig y se dedicaba a la viña y a los árboles frutales destacando por su majestuosidad. Actualmente se trata de una auténtica posesión señorial, con una casa para el payés y otra para señor.
El acceso se realiza a través de un gran portal foráneo en mitad del muro de cierre. Todo el conjunto se articula alrededor de un patio cuadrangular, articulado en dos alturas a causa del desnivel del terreno. La planta superior, de mayores dimensiones, se une con la inferior mediante una rampa de piedra. La planta noble, con un acceso desde el patio, conserva una decoración en fresco con motivos florales, vegetales y mitológicos que ornamentaban muros y techos. Tras la fachada noble hallamos el que fue la casa de los amos, además de toda una serie de dependencias agropecuarias como la almazara, los establos, almacenes, etc. A continuación de la casa de los amos se encuentra el portal de la capilla.
Tiene un acceso adintelado con las jambas de marés rematadas per capiteles moldurados que dan paso a un entablamento coronado per un ojo de buey. La cubierta es de bóveda de crucería con las nervaduras unidas por claves decoradas. En los alrededores de las Casas de Morell se localiza un interesante y complejo sistema hidráulico, que proporciona agua a las misma posesión, al antiguo molino de agua y al lugar conocido como s’Hort de s’Estacada. Parte del sistema se alimenta de una fuente situada cerca del torrente, de la cual nace un canal de obra que muere dentro de unos estanques situados en la parte posterior de las casas. En un tramo del trayecto del canal hay un impresionante acueducto de siete metros de alto sustentado por un arco de medio punto. Así mismo, encontramos tres fuentes que riegan una serie bancales gracias a un pequeño estanque. Éstos, se localizan en las inmediaciones de la primera de las fuentes mencionadas. Dentro del torrente observamos una antigua presa que, mediante un canal, alimentaba el antiguo molino de agua.
Abrevaderos públicos
Los abrevaderos públicos, elemento tradicional bastante importante durante el siglo pasado, eran utilizados para dar de beber a los animales de carga que llegaban o salían del pueblo. Fueron construidos a principios del siglo XX y restaurados en 2005. En el núcleo de Artá tenemos dos ejemplos: Uno se encuentra situado en el monte de la Almudaina, en la calle que recibe el nombre de esta construcción arquitectónica; C/ Abeurador. Formalmente está configurado por una pica rectangular de piedra, enmarcada por dos pilares de forma poligonal unidos por una cornisa con molduras sostenida por una serie de ménsulas, mientras que el muro situado bajo la cornisa está recubierto con piedras de formas irregulares. El otro caso, ubicado en C/ de Son Servera, se articula en torno a larga pica rectangular en la parte frontal, enmarcada por dos columnas. Parece que el conjunto sostenía la cubierta de los abrevaderos. Tanto la pica como las columnas están recubiertas con piedras. Finalmente señalar la presencia de una pequeña pica de piedra de base troncocónica y la conservación parcial de un pavimento de losas de piedra viva.
Ayuntamiento
La actual casa consistorial de Artá data del año 1941. A causa de la falta de espacio de la antigua sede y de su mal estado, en tiempos de la II República (1931-1936), se planteó la idea de construir un nuevo edificio. Con la guerra civil, el proyecto se paralizó, pese a los intereses de las nuevas autoridades falangistas de llevarlo a cabo. Una vez acabada la guerra, los trabajos se aceleraron, inaugurándose en 1941 tanto el edificio como la plaza anexa. Edificio, totalmente simétrico de tres plantas, presenta un patio interior que distribuye la planta baja. El sótano se utilizaba, como en muchos otros lugares, como calabozo, el primer piso como oficina i el desván como archivo.










