PRESENTACIÓN

Esta página solo pretende informar a futuros viajeros, lo más interesante que podrán encontrar en cada una de las ciudades que aquí se describen. Es el resultado de la búsqueda que realizo antes de iniciar cualquier viaje, busco por la red o en publicaciones y, saco lo que más me interesa, luego preparo mi guía personal, lo pongo a disposición de otros viajeros, ahorrándoles así horas de búsqueda.

Para cualquier consulta mandar un email a viajescrucerosjal@gmail.com


MUSEU NACIONAL d'ART de CATALUNYA


En el Museo Nacional de Arte de Catalunya,  se puede encontrar el mayor exponen de arte románico de Europa, aunque alguno ayer también mencionó de Nueva York, donde hay un buen número de obras, y que si no hubiera sido por la tenaz labor de muchos profesionales, ahora no existiría ninguna muestra que exponer. Sólo debemos ver como están las iglesias, castillos o edificaciones antiguas, expoliadas, con las decoraciones desaparecidas o casi y muchas de ellas con las estúpidas inscripciones de aquí paso Mariano el de Cataplines de Arriba, o Mariano y Casemira siempre nos querremos…..
Nosotros tuvimos la suerte de ver una excelente muestra de aquello que se salvo, y se ha puesto a buen recaudo, en un entorno que nos recuerda el lugar original donde se encontraban las obras, por otro lado, también se han rehabilitado aquellas iglesias del Pirineo donde estaban estas obras, habiendo sido los originales substituidos por copias o en recreaciones virtuales.


El Museu Nacional d'Art de Catalunya. Destaca por su colección de arte Románico, considerada una de las más completas del mundo.

El actual museo se constituyó en 1990 con la unión de las colecciones del Museo de Arte Moderno, creado en 1945, y el Museo de Arte de Cataluña, inaugurado en 1934. A las piezas procedentes de estos museos se les añadieron una nueva sección de numismática, otra de grabados así como los fondos de la Biblioteca General de Historia del Arte. Más tarde, en 1996, se añadió un nuevo departamento dedicado a la fotografía. En 2006 el fondo del museo poseía ya casi 250.000 obras en las diferentes colecciones. Además de las exposiciones temporales y de las itinerantes, el museo realiza también otras funciones como son las de estudio, conservación y restauración de obras de arte.


El MNAC es un consorcio constituido por la Generalidad de Cataluña, el Ayuntamiento de Barcelona y, desde principios de 2005, la Administración General del Estado.5​ En el patronato del museo están representadas, además de las administraciones públicas, los particulares y las entidades privadas que colaboran con el museo.

La sede principal se encuentra ubicada en el Palacio Nacional, edificio situado en la montaña de Montjuïc, inaugurado en 1929 con motivo de la Exposición Internacional celebrada en la Ciudad Condal. Además, otras tres instituciones forman parte del conjunto del museo: la Biblioteca Museo Víctor Balaguer de Villanueva y la Geltrú; el Museo Comarcal de la Garrocha en Olot; y el Museo Cau Ferrat de Sitges.


El fondo de arte románico del MNAC, de los siglos XI-XIII, está integrado por el excepcional conjunto de pinturas murales y un rico fondo de pintura sobre tabla, el más numeroso y antiguo de Europa. También brilla por la orfebrería y por la escultura en piedra y en madera, donde destacan los descendimientos y las majestades.  También encontramos el  románico en contexto:  dónde, cuándo y cómo.  El bestiario en el románico Las voces del románico.

El Museu Nacional d'Art de Catalunya. Destaca por su colección de arte Románico, considerada una de las más completas del mundo.
El actual museo se constituyó en 1990 con la unión de las colecciones del Museo de Arte Moderno, creado en 1945, y el Museo de Arte de Cataluña, inaugurado en 1934. A las piezas procedentes de estos museos se les añadieron una nueva sección de numismática, otra de grabados así como los fondos de la Biblioteca General de Historia del Arte. Más tarde, en 1996, se añadió un nuevo departamento dedicado a la fotografía. En 2006 el fondo del museo poseía ya casi 250.000 obras en las diferentes colecciones. Además de las exposiciones temporales y de las itinerantes, el museo realiza también otras funciones como son las de estudio, conservación y restauración de obras de arte.

El MNAC es un consorcio constituido por la Generalidad de Cataluña, el Ayuntamiento de Barcelona y, desde principios de 2005, la Administración General del Estado.5​ En el patronato del museo están representadas, además de las administraciones públicas, los particulares y las entidades privadas que colaboran con el museo.

La sede principal se encuentra ubicada en el Palacio Nacional, edificio situado en la montaña de Montjuïc, inaugurado en 1929 con motivo de la Exposición Internacional celebrada en la Ciudad Condal. Además, otras tres instituciones forman parte del conjunto del museo: la Biblioteca Museo Víctor Balaguer de Villanueva y la Geltrú; el Museo Comarcal de la Garrocha en Olot; y el Museo Cau Ferrat de Sitges.
EL PALACIO NACIONAL
El llamado Palacio Nacional se construyó para la Exposición Internacional de 1929, dedicado a una exposición de arte español con más de 5.000 obras procedentes de todo el territorio nacional. En su Salón Oval se efectuó la ceremonia de inauguración de la Exposición, presidida por Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia. El proyecto fue de Eugenio Cendoya, Enric Catà y Pere Domènech i Roura. Construido entre 1926 y 1929, tiene una superficie de 32 000 m2.​ Las cascadas y surtidores de la escalinata del Palacio fueron obra de Carles Buïgas, y se colocaron nueve grandes proyectores que aún hoy emiten unos intensos haces de luz que escriben el nombre de la ciudad en el cielo. La rapidez de la construcción y la modestia de los materiales explican que el edificio fuese acusando deficiencias en cuanto a consistencia, que requerirían importantes obras cuando fue adaptado como sede del Museo de Arte de Cataluña (1934).
Su estilo arquitectónico puede definirse de ecléctico o de revival historicista según el gusto que predominaba en la época, especialmente en edificaciones con fines conmemorativos y grandilocuentes. Se fusionaron elementos del renacimiento y del barroco a fin de intentar combinar lo más típico y reconocible de España con el clasicismo que era norma en edificios públicos. Así, la cúpula central puede recordar a la basílica de San Pedro de la Ciudad del Vaticano y a la catedral de San Pablo de Londres, mientras que las torres laterales son casi calcadas de la Giralda de Sevilla. Frente a estos elementos verticales de cierta armonía y ligereza, el cuerpo del edificio resulta macizo, con forma de cajón y sin apenas ventanas, lo que le da un efecto de cierta pesadez.
Curiosamente, esta aparente solidez no se correspondía con el interior, que fue acusando problemas de sustentación. La arquitecta italiana Gae Aulenti fue convocada, en los años 80, para atajar estos problemas y además para adaptar los amplios espacios interiores, de altos techos, a sus funciones como salas de exposiciones. Las obras se alargaron por complicaciones técnicas y se abordaron en varias fases, por lo que con motivo de las Juegos Olímpicos de 1992 solo pudo presentarse una prefiguración del futuro museo. Se dieron por concluidas en 2004, con las nuevas salas del siglo XIX y el depósito del Museo Thyssen-Bornemisza, al que se sumó en 2005 otro préstamo de obras de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.
En su decoración —de estilo novecentista, contrariamente al clasicismo de la obra arquitectónica—, intervinieron diversos artistas: en escultura, Enric Casanovas realizó El Trabajo y La Religión en las pechinas del Salón de Pasos Perdidos, La Arqueología en la escalera de honor y Occidente en una de las cúpulas secundarias; Josep Dunyach fue autor de El Arte, en la escalera de honor, Oriente en otra de las cúpulas secundarias, y La Fuerza y La Ley en el Salón de Pasos Perdidos; Frederic Marès y Josep Llimona realizaron las estatuas ubicadas en la escalinata de acceso al Palacio. En pintura: Francesc d'Assís Galí realizó las pinturas al fresco de la cúpula central, Josep de Togores decoró el tambor de la cúpula, Manuel Humbert intervino en las pechinas, Josep Obiols en las lunetas, Joan Colom decoró el Salón del Té y Francesc Labarta el Salón del Trono.