El pasado indiano la rodea. Cuando regresaron los lloretenses que partieron a las Américas a hacer fortuna, se encontraron con un pueblo triste y empobrecido, muy diferente al que estaban acostumbrados.
Fueron diferentes familias indianas las que comenzaron con la reforma para la construcción de una nueva iglesia, que comenzó en 1912 y terminó en 1930.
Con la Guerra Civil, la parte interior quedó destruida pero la estructura consiguió mantenerse en pie.
Terminada la guerra, con las donaciones de algunos indianos como Narcís Gelats, se decidió construir una nueva iglesia más grande y moderna hasta conseguir el aspecto que luce en la actualidad con dos hermosas capillas laterales: la del Santíssim y la Baptismal.
Jardines de Santa Clotilde
Situados encima de un acantilado entre Cala Boadella y la Playa de Fenals y con unas impresionantes vistas sobre el mar, no te puedes perder uno de los tesoros mejor guardados de Lloret de Mar.
El marqués de Roviralta (Raúl Roviralta), un enamorado de los jardines románticos italianos de la época renacentista, decidió encargar la construcción de estos jardines para poder disfrutar de su uso personal, entrando así a formar parte del movimiento novecentista de Cataluña.
Pero mucho antes de que todo esto sucediera, Roviralta había conocido a Clotilde Rocamora, una joven de Barcelona que llegó a Lloret de Mar en 1917, cuando todo eran viñedos.
El marqués decidió comprarlas, convirtiéndose así en el propietario de siete viñedos.
Para cumplir su sueño y crear los jardines, contactó con Nicolau Rubió i Tudurí, arquitecto paisajista, para realizar el proyecto.
Los jardines comenzaron así a construirse en 1919, pero en 1927 Clotilde, todavía muy joven, murió sin haberlos podido ver acabados. Este suceso paralizó el proyecto hasta que, un tiempo más tarde, el marqués conoció a Odile, su segunda esposa, y dos años después se reanudaron las obras y se continuó con la construcción de los jardines.
La construcción no terminó hasta la finalización de la guerra civil española y llevan el nombre de Clotilde en honor a la primera esposa del marqués.
Los jardines pertenecieron a la familia Roviralta hasta que en 1997 el Ayuntamiento decidió adquirirlos, reformarlos y convertirlos en patrimonio municipal. En 1994 fueron declarados Bien Cultural de Interés Nacional por la Generalitat de Cataluña.
Playas
Nuestras playas te ofrecen el mejor lugar para pasar tus vacaciones bajo el sol de la Costa Brava. Desde playas urbanas con todos los servicios hasta pequeñas calas escondidas, Lloret de Mar te ofrece diferentes opciones para que disfrutes de tu estancia cerca del mar.
Orgullosamente podemos decir que somos una de las poblaciones de Cataluña con más banderas azules, ya que tanto la playa de Lloret como la de Fenals, Santa Cristina, Cala Canyelles y Sa Boadella cuentan con este galardón que reconoce la calidad de nuestras playas.