LLAFRANC

 

La playa de Llafranc, situada en el pueblo con el mismo nombre, se encuentra protegida por una bahía. El antiguo pueblo de pescadores se ha convertido en un importante centro turístico.

Tiene 347 metros de longitud por 29 de amplitud media. La arena es de grano medio y la pendiente de entrada al mar es poco pronunciada. Dispone de todo tipo de servicios, así como de rampas de acceso para personas con movilidad reducida.

Está flanqueada por un paseo marítimo arbolado, el paseo de Cypsele, en el que hay una buena oferta de bares, restaurantes, heladerías y otros comercios. El ambiente de la playa es muy familiar. La montaña de Sant Sebastià, situada a la izquierda de la localidad, protege la playa los días que sopla la tramontana.

El club náutico del puerto organiza cursillos de vela ligera y en verano suele haber numerosas embarcaciones de recreo fondeadas frente a la playa.

Detrás del puerto, un camino de ronda lleva hasta Tamariu, pasando por el faro de Sant Sebastià y por la Cala Pedrosa. A la derecha de la playa hay otro camino, más corto y menos abrupto que el anterior, que conduce hasta Calella.

Frente a la playa se encuentran unos islotes sumergidos conocidos como Els Ullastres. Suelen estar muy frecuentados por los centros de submarinismo gracias a su abundante fauna y a las espectaculares praderas que se encuentran en ellos.