GLASGOW
Quizá Glasgow no tenga las connotaciones románticas de su rival en el Este, Edimburgo, pero la energía que bulle a través de la ciudad es razón suficiente para visitarla. Mientras que la historia cultural de Edimburgo es inseparable de su papel como encabezadora de la Ilustración, Glasgow está enraizada en los tiempos modernos. La cantidad de galerías, museos y teatros indican una actualidad artística que no tiene parangón en Escocia, mientras que su increíble arquitectura hace quitarse el sombrero. De hecho, Glasgow fue nombrada hace poco la Ciudad Británica de la Arquitectura y el Diseño.
La parte Oeste en concreto es el epicentro de la energía urbana que caracteriza a la ciudad y presume de varios edificios diseñados por Charles Rennie Mackintosh, el arquitecto escocés más famoso, así como numerosas galerías de arte. Una vez que se pone el sol, la energía de Glasgow se vuelve todavía más ferviente. La media más alta de estudiantes en Gran Bretaña garantiza una vida nocturna que equivale a otros lugares del mundo. Haz un recorrido por los pubs de la desacreditada Byers Road y no te olvides de entrar a algún club una vez que los pubs han cerrado. Si el fútbol es más tu estilo, entonces estás de suerte: los equipos Glasgow Celtic y el Ranger se han ganado fanáticos seguidores.
No importa lo que estés buscando, Glasgow probablemente lo tenga y en una ración que te sorprenderá y agradará.
Glasgow es mucho más que una ciudad; es el lugar en donde hay la mejor música en directo. Con tantos festivales como se celebran a lo largo del año, no es de extrañar que Glasgow fuese nombrada Ciudad de la Música de la UNESCO en 2008.